Entendible que el país vecino cierre paso a la migración ilegal y otros delitos como el tráfico de drogas y armas. Prácticas ilegales que cruzan selva y mar abierto. Frontera porosa, larga y ancha.
16 de mayo de 2016
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El gobierno de Panamá debe buscar que el cierre transitorio de la frontera con Colombia no se convierta en una medida superficial, apenas un sobrevuelo a una frontera selvática y porosa repleta de caminos por los que ha pasado, a lo largo de la historia, un caudal de artículos de contrabando y de personas que se mueven a su antojo por los agujeros que es posible hacerle a la selva del Darién.
Este territorio binacional, de una espesura y una riqueza natural alucinantes, dada la extensión de su área pantanosa y generosa en enfermedades tropicales, tiene bien ganada su fama de tapón. Tanto por lo que la humanidad debe proteger de su patrimonio de biodiversidad, como por lo que significa el reto de cruzarla indemne, sin una fiebre.