El “lentejismo” político no ha desaparecido, ni lo hará por lo pronto. Los partidos son meros instrumentos al servicio de sus dirigentes, y por eso unos y otros carecen de credibilidad.
El ingreso al gabinete ministerial de Clara López Obregón, presidenta del Polo Democrático Alternativo, partido opositor, de izquierda; y de Jorge Eduardo Londoño, fundador y dirigente destacado del Partido Verde, generó en sus respectivas colectividades división de pareceres y una inconformidad manifiesta por parte de otros directivos que consideran incoherente ser representantes de partidos de oposición en un gobierno que han llegado a tachar de “corrupto” (senadora Claudia López, Partido Verde) o de ser dirigido por “el peor presidente de la historia” (senador Jorge Robledo, del Polo).
El hecho político que genera tal división tiene dos vertientes: la primera, la estrategia de consolidación de la gobernabilidad por parte del presidente. La...