Un gran error del fiscal general ha sido la opacidad en las contrataciones de asesorías externas. Pero lo es más atacar a la prensa, único control hoy vigente ante la ausencia de contrapesos.
Las contrataciones directas de asesores externos por parte de la Fiscalía, o mejor dicho, del fiscal general Eduardo Montealegre, que comprometen grandes sumas de recursos públicos y cuyo criterio de asignación aún espera justificación por parte del funcionario, siguen generando inquietud entre la opinión pública.
Tanto el fiscal Montealegre en declaraciones a medios radiales y televisivos, como el vicefiscal general, Jorge Fernando Perdomo, en entrevista a este diario, han defendido las contrataciones básicamente con dos argumentos: que esos contratos son necesarios para la paz, y que su cuantía -que se ha calculado en más de diez mil millones de pesos- no representa mayor cosa frente al presupuesto general de la Fiscalía. El vicefiscal dijo...