Las Fuerzas Armadas deben permanecer ajenas al vaivén de las encuestas, a los cataclismos de la opinión, al paroxismo de los fanáticos. Concentrarse en su misión constitucional, que es clara.
24 de abril de 2018
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Las patologías de las campañas electorales mutan y se especializan con cada elección. En los momentos en que la sociedad dispone la institucionalidad para elegir a sus gobernantes y el fragor del debate y la confrontación ideológica alcanzan sus mayores niveles, se apela a toda clase de aseveraciones para inclinar las pasiones y obtener votos. Una de ellas, que afecta gravemente la estabilidad del Estado, es la que pretende hacer creer que las Fuerzas Armadas han tomado partido en la contienda y que faltan a sus deberes de neutralidad y no deliberación.
Frente a esta afirmación torticera y dañina, es momento de armarse. Es momento de armarse de argumentos para defender a las Fuerzas Armadas e impedir que sean usadas para inclinar las preferencias...