<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Síguenos en:
Editoriales | PUBLICADO EL 24 enero 2022

Buenos vecinos

A pesar de estar en orillas ideológicas opuestas, la reunión entre los presidentes de Colombia y Perú demostró que pueden lograrse consensos. Menos mal, porque las inversiones de nuestro país allí suman más de lo que invertimos en Chile, Brasil o México.

  • Buenos vecinos
  • Buenos vecinos

Un encuentro que no tuvo tanto despliegue mediático, en medio de la avalancha de noticias que se producen todos los días, fue el del presidente del Perú, Pedro Castillo, con su homólogo Iván Duque, quienes participaron en el VI Gabinete Binacional Colombia - Perú, en Villa de Leyva, Boyacá.

La reunión, al que el mandatario peruano asistió con ocho de sus ministros, revistió gran importancia para estrechar las relaciones entre dos naciones que tienen fuertes vínculos comerciales y económicos y que hacen parte de la Comunicad Andina y la Alianza del Pacífico. Esta era la primera vez que se reunían los dos jefes de Estado de manera oficial, tras la toma de posesión del presidente Castillo, en julio del 2021. Hay que recordar que la reñida elección del mandatario peruano, que le ganó por solo 44.000 votos a Keiko Fujimori, despertó una gran controversia e incertidumbre en América Latina, en particular porque podría cambiar las reglas de juego, echando por la borda los logros en materia económica.

Sin embargo, las diferencias ideológicas entre los dos mandatarios no fueron óbice para lograr acuerdos en diversos temas y, por el contrario, reinó un ambiente de cordialidad y un diálogo fluido, que permitirá lograr avances en el combate contra el crimen transnacional y la deforestación, en el intercambio comercial y el aumento de las inversiones, en la vacunación masiva contra el covid-19 y en programas para fortalecer la educación, un tema que tiene particular importancia para el mandatario peruano, que era maestro de escuela antes de llegar a la presidencia de su país.

En la lucha contra el crimen organizado se acordó que los ministerios de los dos países compartirán información de inteligencia y contrainteligencia para combatir las operaciones de narcotráfico y el tráfico ilegal de minerales, flora y fauna. En medio ambiente se ratificó el compromiso de luchar de forma conjunta contra el cambio climático y desarrollar una agenda al 2030 y 2050 y frenar la deforestación, teniendo en cuenta que los dos países comparten una frontera de más de 1.600 kilómetros de selva amazónica.

“Una de las luchas conjuntas es tener fronteras sanas, pueblos sanos, fronteras sin temores, sin discriminación, sin privilegios, sin contaminación y sin corrupción”, dijo Castillo, al enfatizar en la necesidad de solucionar las diferencias que pudieran existir entre las dos naciones.

Pero otro de los temas donde se hizo especial énfasis fue la necesidad de fortalecer las relaciones comerciales y las inversiones, que son significativas entre los dos países. El intercambio comercial asciende a cerca de 2.000 millones de dólares al año, mientras que en la última década las inversiones de Colombia en Perú llegaron a 3.400 millones de dólares, por encima de lo que invirtió en ese mismo periodo en países como Chile, Brasil o México.

Las empresas colombianas han llegado a sectores como la agroindustria, el turismo y el energético. En este último son líderes, con más del 80 % del mercado. A Perú llegaron hace 20 años con el ingreso de Interconexión Eléctrica S. A. (ISA), que posteriormente se unió con el Grupo Energía Bogotá (GEB) en ISA REP y Consorcio Transmantaro. Las compañías se han encargado de llevar la energía a los sitios más apartados, lo que ha permitido el progreso y desarrollo de la nación.

En gas, las empresas colombianas también llevan la batuta al apoyar el programa de masificación del Estado peruano. Colombia se ha convertido en un modelo para América Latina por su exitoso plan de masificación de gas ya que en un par de décadas aumentó al 70 % de la población la cobertura con este energético, que es más amigable con el medio ambiente y más económico. De ahí que países como Perú hayan querido seguir este ejemplo. Empresas como el GEB y Promigas son líderes en este mercado. Y quieren seguir creciendo, más si se tiene en cuenta que la cobertura de gas natural en este país es del 11 % y que el actual gobierno ha mostrado su interés en continuar con su masificación. Por eso son fundamentales reglas de juego estables que den tranquilidad a los inversionistas.

Castillo dio un parte de tranquilidad a los inversionistas en su visita a Colombia y formuló un llamado a los empresarios del país, de América Latina y del mundo a “invertir en Perú sin ningún tipo de temor”. Con este mensaje dejaba nuevamente en claro que su país tiene las puertas abiertas para recibir al capital externo, despejando las dudas que surgieron el año pasado por unas declaraciones de su primer ministro Guido Bellido, quien amenazó con nacionalizar Camisea, el mayor yacimiento de gas de Perú y de América Latina, lo que provocó un tsunami entre los inversionistas. Estas declaraciones le costaron el puesto al funcionario.

Pero las aguas se calmaron. Colombia y Perú renovaron sus votos para seguir trabajando en los temas que los unen. Los dos países se necesitan para seguir creciendo y combatir los problemas que los afectan. Por eso fue importante este encuentro, para que se vieran como aliados y buenos vecinos

.