Las arepas de chócolo pululan en Medellín. No he visto ni en Bogotá, Cali o Barranquilla tal afinidad con esta morena exquisita, como la de los paisas. Usualmente se acompaña con una tajada generosa de quesito. Los competidores actuales las venden con enormes lajas de cuajada y ofrecen hasta leche condensada para esparcir.
Comer arepa de chócolo es un ritual para el antioqueño. Una vuelta a oriente sin arepa de chócolo es una tarde sin arreboles, no tiene gracia, no enamora. La arepa de chócolo se debe servir con mantequilla, más no margarina, una taza de chocolate espumante y ojalá en medio de un friecito cierra piernas. La receta de arepa de chócolo es simple: maíz, leche y azúcar. Licúe y ase la mezcla. Sin embargo, para poder competir y...