Los tribunales han prohibido mi candidatura a la presidencia de la República. En realidad, prohibieron al pueblo brasileño votar libremente para cambiar la triste realidad del país.
Nunca acepté la injusticia ni la aceptaré (...) Fue para corregir tantos errores y renovar la esperanza en el futuro que decidí ser candidato a presidente. Y a pesar de las mentiras y la persecución, el pueblo nos abrazó en las calles y nos llevó al liderazgo.
Por acción, omisión y dilación, el poder judicial brasileño privó al país de un proceso electoral en la presencia de todas las fuerzas políticas. Casaron el derecho del pueblo a votar libremente. Ahora quieren prohibirme hablar al pueblo y hasta de aparecer en la televisión. Me censuran, como en la época de la dictadura.
Ante esas circunstancias, digo al PT y la Coalición “Las personas felices de nuevo” la sustitución de mi solicitud por el compañero Fernando Haddad. Ministro de Educación en mi gobierno, fue el responsable de una de las transformaciones más importantes de nuestro país.
Haddad es el coordinador de nuestro plan de gobierno para sacar al país de la crisis. Será mi representante en esta batalla para volver a tomar el curso del desarrollo y la justicia social.
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