Hay tres elementos importantes del acuerdo que es un paso adelante en la defensa de las universidades públicas. Uno es el tema de rescatar financieramente a las universidades públicas. Era el tema urgente. Hemos conseguido 5,85 billones de pesos para el próximo cuatrienio. No era tan cierto que no hubiera plata para la educación pública. Esto nos permite salir de la tendencia decreciente de asignaciones anuales por estudiantes. Es un alivio financiero.
El segundo logro es de mediano plazo, con reformas estructurales a la Ley 30, al Icetex, al sistema general de regalías, etc. El último punto es muy importante y son las garantías para la movilización. Implica una veeduría para la garantía constitucional de la protesta pacífica.
Tenemos una situación difícil y es que estamos en diciembre, las universidades están en vacaciones y están vacías. No tenemos a los estudiantes en las aulas ni en las asambleas para explicar los acuerdos y conversar con ellos. El compromiso con el cual nosotros cerramos el acuerdo con el Gobierno implica una etapa de socialización en las asambleas con el fin de garantizar la finalización del semestre 2018. Le pedimos al país que nos dé un tiempito para explicar esto en las asambleas.
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