El tema de la guerra comercial entre Estados Unidos y China por las tarifas arancelarias ha llegado a un nivel distinto. Ya estamos viendo que esto está generando algunas grietas en las expectativas del crecimiento global, algo que al principio del año no se veía por la magnitud y los sectores que se habían señalado inicialmente como las lavadoras y los paneles solares producidos en China. Luego se extendió al acero y el aluminio, pero no se veía un impacto en las expectativas de crecimiento.
Como el tema de la guerra comercial ha ido aumentando en temperatura, ya estamos viendo que esto sí puede modificar las expectativas no sólo por las medidas de Trump, sino por las respuestas de diferentes economías como el caso de Europa y China.
El mayor impacto lo están sufriendo las economías emergentes. Es decir, la guerra comercial en este momento la está ganando Estados Unidos, si esto se midiera con la renta variable.
Trump está negociando desde una posición de ventaja porque su economía está muy fuerte y en ese sentido el dólar se ha venido fortaleciendo.
En el caso de Colombia, el proceso electoral les dio tranquilidad a los inversionistas y con las cifras económicas mejorando hemos visto un apetito interesante por el mercado local.
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