A las empresas se les recomienda impartir a sus colaboradores orientaciones para que, al tiempo que implementen medidas de precaución, se dé plena atención a la situación de salud, se minimice, en la medida de lo posible la actividad empresarial y económica necesaria para el funcionamiento de la sociedad y el bienestar de la población
Parte de la responsabilidad que tenemos hoy en día es la de proteger la salud de las personas minimizando el costo sobre la actividad económica, el empleo y los esfuerzos de desarrollo social en el país.
Para la Andi, en este momento es prioritario pensar en el bienestar general y en minimizar las pérdidas en términos de desarrollo social, en medio del reto que se está presentando. El bienestar económico de la población incluye muy especialmente la protección de las actividades generadoras de empleo, de lo contrario las consecuencias de mediano plazo pueden ser inmensas.
Autoridades, medios de comunicación, empresarios, ciudadanos tenemos la responsabilidad doble de, primero cuidar la salud, pero también de no perder de vista que el pánico puede conducir a pérdidas sociales y económicas que pueden ir mucho más allá de la pandemia misma. Es el momento de actuar coordinadamente, con solidaridad, con comprensión del otro, con responsabilidad y con información fidedigna.
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