Una vez más, desde el Congreso de la República, se atenta contra la integridad del Acuerdo de Paz. Llama profundamente la atención que este proyecto de acto legislativo se presente en medio de las más groseras intervenciones y presiones contra la independencia de la jurisdicción Especial de Paz y en general contra el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y no Repetición.
La JEP, creada por el Acuerdo de Paz, tiene como columna vertebral el ofrecimiento de verdad y reconocimiento de responsabilidad frente a las víctimas y frente a todo el país, pretendiendo así la reforma convertir el SIVJRN en otro ineficaz sistema penal productor de impunidad, como ha sido históricamente habitual en Colombia.
(...) La institucionalidad del Estado elegirá a los nuevos magistrados que juzgarán a los miembros de dicha institucionalidad del Estado que tengan responsabilidades derivadas del conflicto. Falta absoluta de parcialidad (sic) que se aprueba cuando ya entró en vigencia la JEP conculcando el principio de competencia del juez predeterminado por la ley.
El acuerdo político que sustenta dicho acto legislativo augura la impunidad absoluta de los mismos que siempre han disfrutado de ella en Colombia, situación de impunidad que por primera vez se podía quebrar en nuestra historia gracias al Acuerdo de Paz.