El mercado de subastas digitales en Colombia sigue ganando terreno dentro del ecosistema del comercio electrónico.
Durante 2025, uno de los principales operadores del país consolidó ventas por más de $271.397 millones, con un comportamiento mensual dinámico y picos de actividad en febrero y en el último trimestre del año, reflejando un mayor apetito empresarial por monetizar activos a través de plataformas en línea.
El crecimiento no solo se evidenció en los montos transados. La participación de compradores aumentó cerca de 48%, ampliando la competencia en cada proceso y permitiendo una formación de precios más eficiente.
En la práctica, esto se traduce en más oferentes pujando en tiempo real por vehículos, maquinaria y activos corporativos, lo que impulsa el valor final de adjudicación.
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Bogotá lidera el mercado de subastas digitales
En términos geográficos, Bogotá, D. C. encabezó el mercado con más de $105.333 millones en transacciones. Antioquia y Valle del Cauca completaron el podio, concentrando buena parte de la operación y la demanda, especialmente en activos productivos y flotas empresariales.
Por categorías, el segmento de vehículos fue el principal motor del negocio. Más de $241.689 millones en ventas correspondieron a automóviles, camionetas, camiones y flotas productivas.
También se registró dinamismo en maquinaria de construcción y agrícola, materiales industriales y otros activos corporativos, lo que evidencia que las subastas digitales se consolidan como un canal estratégico para empresas que buscan optimizar recursos.
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El impulso del comercio electrónico en Colombia
El avance de las subastas en línea no ocurre de manera aislada. Según la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE), durante el segundo trimestre de 2025 las ventas digitales en el país alcanzaron $26,9 billones, con 140,6 millones de transacciones, lo que representó un crecimiento de 10,6% frente al mismo periodo de 2024.
En ese contexto, las plataformas de subastas se benefician de una mayor confianza en los entornos digitales y de una cultura de compra cada vez más familiarizada con procesos en línea, incluso en segmentos tradicionalmente presenciales como el de activos corporativos.
Tecnología y transparencia, claves del crecimiento
Dentro de este escenario, la transparencia tecnológica se convierte en un factor diferencial. Superbid, multinacional con 15 años de trayectoria en Colombia, reportó un crecimiento cercano al 18% en ventas frente al año anterior, respaldado por un software propio que permite visualizar el proceso de puja en tiempo real.
Helena Balcázar, gerente de la compañía, explicó que la transformación de activos ociosos en capital operativo mediante subastas no solo optimiza la gestión de recursos, sino que ofrece una alternativa concreta para fortalecer el flujo de caja en periodos de presión económica.
En otras palabras, las empresas pueden convertir inventarios o bienes en desuso en liquidez inmediata.
Proyecciones 2026: expansión regional y más rotación de activos
De cara a 2026, el mercado proyecta un crecimiento entre 15 % y 20 % en ventas generales, impulsado por una mayor rotación de activos y la expansión regional hacia países como México, Panamá, Costa Rica y República Dominicana.
El objetivo es consolidar un ecosistema integrado donde empresas conviertan activos en liquidez y compradores accedan a oportunidades productivas con alcance transfronterizo.
La combinación de un marco legal claro, mayor adopción digital y presión empresarial por eficiencia financiera configura un escenario favorable para este modelo.
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¿Cómo funcionan las subastas en línea en Colombia?
Las subastas en línea son mecanismos de comercialización en los que bienes se ofrecen a través de plataformas digitales, permitiendo que múltiples interesados realicen pujas en tiempo real hasta adjudicar el activo al mejor postor.
En Colombia, estas operaciones están respaldadas por la Ley 527 de 1999, que reconoce la validez jurídica de los mensajes de datos y las transacciones electrónicas, otorgando soporte legal a los contratos celebrados por medios digitales.
A esto se suma la Ley 1480 de 2011 (Estatuto del Consumidor), que regula las ventas a distancia y establece obligaciones de información, transparencia y protección para los compradores.
Con estas bases, el mercado de subastas digitales en Colombia no solo consolida cifras récord, sino que se perfila como un canal estratégico para la gestión eficiente de activos en un entorno económico cada vez más digitalizado.
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