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Economía | PUBLICADO EL 03 mayo 2022

Los países de Latinoamérica donde más ha subido el costo de vida: ¿dónde está Colombia?

En Argentina supera el 50% y en Bolivia es de apenas 0,77%. Así impacta la inflación a la región.

  • La subida en el precio de los alimentos en Colombia en el último año ha sido de 26,3%. FOTO: EDWIN BUSTAMANTE
    La subida en el precio de los alimentos en Colombia en el último año ha sido de 26,3%. FOTO: EDWIN BUSTAMANTE
  • La subida en el precio de los alimentos en Colombia en el último año ha sido de 26,3%. FOTO: EDWIN BUSTAMANTE
    La subida en el precio de los alimentos en Colombia en el último año ha sido de 26,3%. FOTO: EDWIN BUSTAMANTE
La inflación no crece igual en todo Suramérica
Por diego vargas riaño

Preocupado se mostró el Fondo Monetario Internacional (FMI) al actualizar sus previsiones sobre la economía de Latinoamérica y el Caribe. Aunque anticipa que el PIB crecería 2,5% en este bloque, también vaticina que el encarecimiento del costo de vida –o inflación– sería de 11,2%.

Los datos más recientes de los centros estadísticos en las principales economías de la región hablan por sí solos. En los 12 meses terminados a marzo Argentina reporta una inflación de 55,1%; en Brasil el indicador subió a 11,3% y en Paraguay trepó hasta 10,1%.

Más que el golpe sobre el bolsillo de los consumidores, al FMI le preocupa que esto derive en un estallido social. El organismo ve un cóctel de hechos internacionales que le ponen un tono de incertidumbre al desarrollo regional y afecta a los más vulnerables.

La escalada en la guerra entre Rusia y Ucrania, una postura más fuerte de la Reserva Federal estadounidense sobre subir sus tasas de interés y la desaceleración de la economía China ponen contra las cuerdas a América Latina, en tanto dificultan el financiamiento y encienden la alerta de un crecimiento menor al esperado y una inflación aun más alta.

Contrastes

¿Cómo se ve Colombia en esta tormenta? Para resumirlo: ni bien ni tan mal. Aunque claramente comparando con años anteriores el encarecimiento actual de la comida, las materias primas y hasta los servicios públicos escandaliza, al hacer el contraste con otras países la economía local está en un lugar “intermedio”.

De marzo del año pasado a marzo de este año el costo de vida de los colombianos subió 8,53%, lo que sin dudas se siente simplemente al ir a comprar a la tienda de la esquina y ver cómo casi todo está por las nubes. Pero ese dato es más bajo que el que reportan Chile y Uruguay (ambos con 9,4%), los mencionados Argentina, Brasil y Paraguay, y obviamente, Venezuela (284,4%).

Y si bien Colombia muestra indicadores más favorables que esos territorios, no quiere decir que no haya países que estén “mejor” que el nuestro. México, con una subida de 7,45%, o Ecuador (2,64%), reflejan menores escaladas en sus índices de precios al consumidor (IPC).

Un caso interesante es Bolivia, que observó una inflación anual de 0,77% a marzo, casi un milagro en un contexto donde la crisis logística, la escasez de materias primas y las tensiones geopolíticas están haciendo de las suyas.

Que el peso se mantenga fuerte frente el dólar, los amplios subsidios entregados por el gobierno y una política más restrictiva para exportar han sido las claves de ese país, aunque algunos analistas se preguntan cuánto podrá aguantar.

Se aprieta el cinturón

En todo caso, la realidad del grueso de países es distinta a la de Bolivia y la solución para, cuanto menos mitigar el problema, está sobre la mesa: adoptar políticas más restrictivas para desestimular el consumo, sin que esto tenga un alto impacto en el crecimiento económico.

Una tarea difícil, pero que debe hacerse. En Colombia el Banrepública la adelanta desde hace unos meses y el viernes pasado dio un paso más al subir la tasa de interés a 6%, advirtiendo que la inflación podría estar en 7% al terminar este año.

“Se reconoce esta persistencia en el fenómeno inflacionario, así como su extensión, no solamente relacionada con alimentos, sino también a otros bienes y servicios, fruto de lo cual se toma esta decisión”, dijo el ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo.

Según él, esto no desconoce que la actividad económica en Colombia ha tenido un positivo avance, a tal punto que se revisó al alza la expectativa de crecimiento del PIB de 4,7% a 5%.

A su turno, el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, valoró que la expectativa es que la inflación baje gradualmente este año, aunque se incumpliría la meta que tiene Colombia en esa materia: 3%. “La perspectiva de más largo plazo, para el año entrante y los siguientes, es de convergencia de la inflación gradual hacia la meta”.

Agregó que esta situación “preocupa mucho” pese a que responde a factores internacionales que no están bajo el control de Colombia. Y sobre los fuertes movimientos en la tasa de interés explicó que la economía ha mostrado fortaleza y podrá salir avante pese a esa decisión.

Para el FMI, a los países latinoamericanos no les bastará solo con este tipo de medidas. “Para garantizar la cohesión social y reducir el riesgo de tensión social, los gobiernos deberían proporcionar apoyo focalizado y temporal a los hogares vulnerables y de bajo ingreso, y dejar que los precios internos se ajusten en función de los precios internacionales”, dice un documento elaborado por Santiago Acosta-Ormaechea, Ilan Goldfajn y Jorge Roldós, expertos de esa organización.

Agregan que “esto ayudaría a los grupos vulnerables y contendría los costos fiscales, además de incentivar la producción y moderar el consumo. En los países con redes de protección social desarrolladas, podría ampliarse su acceso para incluir de forma temporal a grupos más amplios de la población”.

Lo cierto es que las condiciones sociales y económicas están golpeando con fuerza a los consumidores y eso se ve reflejado en su visión sobre lo que viene. El más reciente Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de Fedesarrollo, de hecho, presentó una reducción en marzo, cerrando en -17,8%, cuando en el mismo mes de 2021 había estado en -11,4%.

En palabras simples, el centro de pensamiento que dirige Luis Fernando Mejía halló que los colombianos están más pesimistas sobre el futuro económico y son más recatados al momento de pensar en invertir en electrodomésticos o vivienda, en comparación con su postura de hace 12 meses.

Lo que sigue es observar el desarrollo de las tensiones internacionales y la evolución de las cadenas de suministro. La inflación no daría tregua hasta mitad de año en el país y continuará con sus efectos sobre el bolsillo

Infográfico
Diego Andrés Vargas Riaño

En mis bolsillos hay una grabadora y unos audífonos; en mi mente, amor por el periodismo.

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