<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
x
language COL arrow_drop_down

“Hay que revisar el esquema de OPAs en Colombia”: presidente de la Bolsa de Valores

  • Juan Pablo Córdoba, presidente de la Bolsa de Valores de Colombia, dice que recuperar el mercado de capitales es una responsabilidad de varios actores. FOTO JUAN ANTONIO SÁNCHEZ
    Juan Pablo Córdoba, presidente de la Bolsa de Valores de Colombia, dice que recuperar el mercado de capitales es una responsabilidad de varios actores. FOTO JUAN ANTONIO SÁNCHEZ

En esta entrevista con EL COLOMBIANO, el presidente de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), Juan Pablo Córdoba, habla de todo: el mal momento del mercado local, la integración con las bolsas de Chile y Perú, la reforma pensional y lo que debería revisarse luego de las múltiples Ofertas Públicas de Adquisición (OPAs) a las que han estado sujetas las empresas antioqueñas.

Córdoba dice que sacar adelante el barco no es solo asunto de la Bolsa, sino que los bancos, los comisionistas y los inversionistas institucionales también tienen que poner de su parte. Incluso, destaca propuestas hechas por el Gobierno para cambiar algunas reglas de juego y recuperar el interés del mercado.

¿Cómo analiza el 2022 y, particularmente, los últimos tres años de la BVC?

“En el contexto uno dice: ‘¿Los últimos tres años cómo han sido? Pues han sido muy malos’; aparte del tema de la pandemia, voy a poner un ejemplo con la empresa Bolsa de Valores de Colombia. Cerramos el año con $40.000 millones de utilidades, un margen Ebitda estable, de cerca de $65.000 millones, y hemos mantenido una rentabilidad muy parecida en 2020, 2021 y 2022, pero el precio de la acción ha caído de $10.000 a $7.000 en dos años”.

“Uno se pregunta: ¿qué pasa? Y dice: ‘$40.000 millones a $7.000 por acción, da una rentabilidad por patrimonio del 10%’, y si un CDT a seis meses está al 18%, entonces, ¿quién va a comprar acciones de la Bolsa?”.

“Si se hace esa aritmética, a muchas de las empresas del mercado les pasa lo mismo. Estamos muy frustrados porque no se valoran nuestras compañías, pero desde el punto de vista del inversionista, en la opción de corto plazo es muy difícil preferir invertir en una acción colombiana hoy con las tasas de interés como están”.

¿Qué podría cambiar tras la integración con las bolsas de Perú y Chile?

“Esa es la gran apuesta. Estamos viendo muy difícil dinamizar el mercado solamente con jugadores locales y la integración de las bolsas busca que cambiemos el rayado de la cancha para que haya más jugadores y que la conversación no se vuelva solamente Colombia”.

“Creo que todos coincidimos en que al país, en el largo plazo, le conviene tener un mercado de capitales y un mecanismo a través del cual las empresas consiguen capital para crecer. Hoy es imposible financiar una compañía en capital en Colombia en el mercado público, entonces la construcción de la integración es una respuesta a las dificultades que estamos teniendo localmente. El país necesita un mercado de capitales en los momentos buenos y en los malos”.

¿En qué punto está hoy ese acuerdo?

“Va adelante, con las normas que tenemos se va a poder consolidar. No logramos hacer el cierre de la transacción corporativa para el 30 de diciembre, que era las la aspiración, pero esperamos hacerlo antes del final de este primer semestre, o sea que a mediados del año ya tengamos la empresa holding creada y consolidada y desde ahí empezar a implementar esta estrategia de unificar los mercados en uno solo”.

“Para crearlo se necesitan cambios normativos en los tres países, pero son del rango de decreto, o de circulares de la Superfinanciera o reglamentos de las mismas bolsas. Pero hay que hacer un llamado a todos los jugadores del mercado porque podemos crear la regulación y la infraestructura, pero si nadie participa en ese mercado integrado no va a resolver los problemas”.

¿Qué rol debe tener el Gobierno? ¿Han hablado con el presidente Petro?

“Desde el punto de vista de las aprobaciones que requiere el proceso, que dependen de las entidades públicas, en particular de la Superfinanciera, el primer llamado es a que nos apoyen; el segundo llamado es sobre los ajustes normativos para lograr el mercado integrado donde todos concurramos al mismo foro de negociación, con las mismas reglas de juego para Colombia, Chile y Perú”.

“Ahora, hay unos llamados adicionales y es que el Gobierno es un jugador importante del mercado de capitales, entonces mantener ese rol es clave, hacerlo de una manera predecible y confiable como se ha venido haciendo en el pasado”.

“Por ejemplo, le planteamos al ministro de Hacienda: a Ecopetrol lo sacaron del índice MSCI y en parte fue porque el flotante de la capitalización bursátil es muy bajito en dólares y en porcentaje. Hemos tenido más de diez años la conversación de si se aumenta el flotante de Ecopetrol, hay una autorización implícita de que se puede ir hasta el 20%, y tenemos el 11%, y si se ampliara la emisión de acciones volvería al índice MSCI y eso nos ayudaría a atraer más visibilidad sobre el mercado colombiano”.

“Adicional, el Gobierno licita los fondos pensionales públicos y esos portafolios son muy importantes y le hemos planteado hacer cosas más interesantes y activas desde esos portafolios. También hay instrumentos como el Fondo Nacional de Garantías (FNG) que están diseñados más para el mercado bancario y no tanto para el de capitales, entonces hemos venido pidiendo ajustar los programas del FNG a las necesidades del mercado de capitales”.

Otros hechos que llaman la atención sobre la Bolsa son los de las acciones preferenciales muy por debajo del valor de las ordinarias, y que sigue la salida de emisores...

“Las acciones preferenciales a nivel global han caído como en desprestigio. En Colombia fueron una herramienta muy utilizada porque permitía conseguir capital, pero sin perder el control de las compañías, pero eso ha ido medio en desprestigio y diría que muchos inversionistas extranjeros prefieren no invertir en ese tipo de títulos”.

“Entonces el producto que tenemos en el mercado a nivel internacional ya no es tan atractivo y hay muchos inversionistas que ya no lo demandan, por eso digo que la conversación es con todos los actores. Nosotros le hemos planteado al Gobierno que en un proyecto de ley se modifique el tema de las acciones; las SAS, en Colombia, pueden tener diferentes tipos de acciones, entre ellas acciones con voto múltiple. Entonces, el fundador de una compañía puede tener unas acciones con tres votos por acción y los otros inversionistas de capital pueden tener acciones con un voto por acción. Ahí se generan acciones con voto diferencial”.

“Pero hay dos restricciones: las sociedades anónimas no pueden tener acciones de ese tipo, y eso es una ley que hay que modificar; y, por otro lado, las SAS no pueden ser emisores del mercado público de valores porque está restringido en la ley. Colombia se ha auto limitado en el tipo de acciones que puede emitir en el mercado público de valores y el hecho de que haya tan pocos emisores se explica porque hoy el 99% de las compañías son SAS. Además, muchas compañías se han quedado estancadas en no emitir más porque ya llegaron al límite del 49% de títulos preferenciales que pueden”.

Hablemos de las OPAs sucesivas del año pasado por empresas antioqueñas. ¿Cuál es su análisis sobre el movimiento que generaron en el mercado?

“Son dos temas. El primero es que, el que haya OPAs es totalmente normal en un mercado, si yo tengo una empresa pública y hay alguien que está viendo mayor valor en ella, está en todo su derecho de hacer una oferta de compra. Son instrumentos normales y entendibles, y en particular en Colombia, donde en los últimos años los precios de los activos han estado tan deprimidos, es terrible porque una compañía muy valiosa de pronto se está transando a unos valores muy bajitos y entonces genera oportunidades para compradores que tengan la billetera para hacerlo”.

“Ahora, yo diría que sí hay un aprendizaje grande para el mercado, lo hemos planteado con el Gobierno y con la Superintendencia Financiera, y es que se generó un sinsabor en muchos inversionistas, y con razón, sobre si está bien que pueda haber OPAs sucesivas”.

“Hay dos discusiones a nivel global y creo que no hay un consenso. Lo primero es si se pueden hacer OPAs sucesivas o si debe haber un espacio de tiempo entre una y otra; y lo otro es si se puede ir mejorando el precio en OPAs sucesivas y que, quienes vendieron en las OPAs anteriores, se pierdan la oportunidad de que se les iguale el precio”.

“Pensaría que hay más consenso sobre, posiblemente, limitar los periodos de tiempo en los que se puede lanzar una nueva OPA por parte de los mismos participantes; es decir, para que el mismo adquiriente pueda lanzar una segunda OPA, generalmente hay una ventana de tiempo, y en algunos países es porque hay una normativa que lo prohibe o establece un período mínimo”.

“Solamente en el tema de si puede haber OPAs sucesivas, a nivel internacional hay diferentes interpretaciones de cómo se debe hacer. Lo que sí fue muy atípico en Colombia es que el día del vencimiento de una OPA se lance otra, yo creo que eso sí generó mucho malestar y resentimiento en el mercado, tanto del lado de los emisores, como desde el de los inversionistas, y con un agravante en el caso colombiano, y es que se obliga a suspender la negociación de la acción mientras la Superintendencia autoriza la otra”.

“Todo esto para decir que, sin duda, la experiencia del año pasado dejó cuestionamientos que implican una revisión del esquema de OPAs en Colombia, que está plasmado en los decretos que lo reglamentan. Hacia adelante es una tarea que tenemos”.

“Nosotros se la hemos planteado al Gobierno y, obviamente, entre tantas cosas que hay no lo han considerado todavía oportuno, pero vale la pena traer esta conversación a colación. Si vamos a hacer cambios, es el momento de hacer un ajuste más general, en el que se regule el tema de las OPAs de una manera distinta y que le dé mayor tranquilidad a los jugadores del mercado sobre esas reglas del juego; y, segundo, en el contexto de la integración regional con Perú y Chile tenemos que trabajar para que la norma de OPAs sea lo más parecida posible”.

Estamos viendo las reformas del Gobierno. Mucho se ha hablado del impacto que tendría la pensional sobre el mercado de capitales...

“Es muy difícil opinar sobre una reforma que todavía no se conoce. Lo que diría es que es muy importante que se mantenga la cultura de ahorro que se ha generado a raíz de la reforma pensional de 1993, porque Colombia no tenía ahorro financiero antes de la creación de los fondos de pensiones privados y hoy lo tiene y es muy importante”.

“Cuando uno compara a Colombia con los países desarrollados, el nivel de ahorro es más bajo y adicionalmente el porcentaje en ahorro financiero es mucho menor. Entonces, si destruimos el poco ahorro financiero que hay en la economía nacional, vamos a tener problemas serios”.

“Ahora, desde el punto de vista de política económica creo que hay dos elementos importantes: una reforma pensional, sea cual sea el esquema que se monte, tiene que ser sostenible financieramente, porque pagar buenas pensiones es el deseo de todos, pero la pregunta es, ¿de dónde va a salir la plata, si vamos a regalar plata a través de las pensiones?”

“Y hay un tema bien importante y es que la pensión tiene que tener algún tipo de relación con lo que yo trabajé y ahorré en mi vida; si a mí me regalan la plata porque sí, pues entonces, ¿cuál es el incentivo a ahorrar?”

“El otro elemento, y ojalá eso sea parte de lo que se incluya, es que no tiene ningún sentido hacer una reforma al sistema pensional que deje vigentes los subsidios de las pensiones altas”.

Diego Andrés Vargas Riaño

En mis bolsillos hay una grabadora y unos audífonos; en mi mente, amor por el periodismo.

Te puede interesar

Las más leídas

Regístrate al newsletter