La época en que los fichajes de futbolistas eran simples trámites que se acordaban entre clubes con intercambios de propiedades quedó atrás.
Ya no se ven más los días en que por la venta de un jugador se intercambien alimentos, como ocurrió en 2002 con el noruego Kenneth Kristensen, por quien se pidió su peso (75 kilos) en camarones. Desde 2010, las transferencias de futbolistas han movido cerca de 29 mil millones de dólares, según la Fifa.
La valorización de los jugadores se ha convertido en uno de los rubros que más importa a la hora de medir cuán relevante es el deporte en una sociedad (ver Paréntesis).
Si el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) tuviera en cuenta lo que se pagan por los jugadores colombianos en el exterior,...