Lo que durante los últimos años fue una aspiración recurrente de Coltefinanciera, al fin se concretó: esta compañía de financiamiento, con sede principal en Medellín, arrancó en firme el trámite para convertirse en banco a finales de 2016, como confirmó a EL COLOMBIANO, su presidente, Jorge Acosta Londoño.
La junta directiva de la entidad, propiedad del Grupo Mezerhane (venezolano y de origen libanés), tomó en diciembre pasado la histórica decisión para la entidad con más de 35 años de creada. Cabe anotar que hasta 2008, Coltefinanciera perteneció a la Organización Ardila Lülle, creada como instrumento financiero de la textilera Coltejer, entonces de ese grupo económico.
Para abril próximo se espera el informe de un estudio de factibilidad contratado con una consultora externa. Los resultados darán la línea base de requisitos que se deben cumplir previamente a presentar la solicitud ante la Superintendencia Financiera.
“Mientras se obtienen los permisos, se hacen los ajustes requeridos, el proceso se puede tomar año y medio. Además implica la inversión de varios miles de millones de pesos en adecuación de oficinas, tecnología, seguridad y más personal”, explicó Acosta, quien lidera la entidad desde 1990.
En esos términos, Coltefinanciera arrancaría el 2017 como banco y esta vez parece que las condiciones sí están dadas para cumplir con ese proyecto que también emprendió en 1994.
Sin embargo, cuatro años después se desistió, pues su anterior dueño tenía otras prioridades de capital. Y fue hasta conveniente, pues en 1999 explotó la crisis hipotecaria que golpeó a todo el sistema financiero.
Ahora la historia es otra, Coltefinanciera es una entidad sólida y con un portafolio bastante similar al de los bancos, pues solo le faltaría ofrecer cuenta corriente y ya tiene presencia en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Cúcuta y Bucaramanga.
En el negocio de captación de dineros del público, Coltefinanciera tiene 15.900 clientes, entre cuenta de ahorros (8.000), tarjeta débito (3.500) y 7.900 poseedores de CDT (Certificado de Depósito a Término). Y cabe sumar 10 mil clientes bajo la modalidad de libranzas.
Así, que Coltefinanciera sea banco es para Acosta como pasar en fútbol de la segunda a la primera división: “es una oportunidad de negocio de largo plazo en muchos frentes, pues se facilita reducir costos en la captación, permite provisiones menores, da ciertas ventajas competitivas y una connotación distinta de cara a los clientes”. explica Acosta.
También la compañía volverá a tener tarjeta de crédito, producto que ofreció hasta el año 2.000 y cuyos 20 mil poseedores pasaron a ser clientes de la entonces Conavi.
Acosta anticipó a este diario que la tarjeta de crédito se lanzará en noviembre y será operada por Visa. “Es un mercado competido, pero buscaremos diferenciarnos en servicio y mirar otras posibilidades, con la meta de superar los 5 mil tarjetahabientes al cierre de 2016”.
Entre tanto, la compañía afianza buena parte de su crecimiento en el negocio de colocación y solo el año pasado desembolsó 2,5 billones de pesos (ver gráfico). En su principal línea, la de factoring (compra de facturas a pymes), espera aumentar los desembolsos en 25 por ciento.
También este año espera abrir dos oficinas más en Bogotá, para llegar a seis, y sumar la quinta en Medellín, como parte de un plan de pasar de las 13 sucursales de hoy a 20 al cierre de 2016. Y el Eje Cafetero está en la mira.
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