La tensión comercial entre Colombia y Ecuador comienza a reflejarse en sectores clave de la economía bilateral. Luego de que el Gobierno ecuatoriano anunciara aranceles del 30% a todas las importaciones provenientes de Colombia, la administración del presidente Gustavo Petro respondió con la imposición de un arancel del 30% a 20 productos ecuatorianos, además de suspender la venta de energía al vecino país a partir de las 6:00 p. m. de este jueves 22 de enero.
En diálogo con el programa El Debate, Javier Díaz Molina, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), explicó que la medida impactará una canasta amplia y diversificada de productos colombianos.
“En primer lugar, energía. Nosotros le vendemos energía a Ecuador. Recordemos que cuando dejamos de venderla, parte del país tuvo racionamientos de hasta 14 horas diarias”, afirmó Díaz, citado por El Debate. A esto se suman productos de la industria manufacturera, farmacéuticos, cosméticos, bienes de la agroindustria como el azúcar y la confitería, además de vehículos, confecciones y fungicidas.
Según el dirigente gremial, el intercambio comercial entre ambos países alcanza cerca de 2.000 millones de dólares, lo que amplifica el impacto de la actual confrontación arancelaria.
Díaz también recordó que Ecuador exporta hacia Colombia una variedad de productos, entre ellos pescados y mariscos, harina de pescado, atún, conservas, langostinos, camarón, así como cacao, fríjol y tableros de madera, lo que confirma, según señaló, que se trata de un comercio “diversificado y dinámico” que ahora se verá afectado por las decisiones de ambos Gobiernos.
Por su parte, Freddy Mauricio Cevallos, presidente de la Cámara de Comercio Colombo-Ecuatoriana (Camecol), también se refirió en El Debate a la decisión del Gobierno colombiano de suspender la venta de energía a Ecuador. El dirigente aseguró que confía en que el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, haya contemplado escenarios alternativos.
“Me niego a pensar que el presidente Noboa, con todo su equipo de asesores, no haya medido o no tenga un ‘plan B’ frente a un efecto tan importante como el energético”, afirmó Cevallos.
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El presidente de Camecol señaló además que el gremio ya comunicó al Gobierno ecuatoriano los posibles efectos económicos de esta crisis y advirtió sobre los riesgos de mezclar decisiones de seguridad con medidas comerciales.
“Esta no es una decisión acertada del todo. Trasladar una decisión de seguridad a una afectación comercial es lo más grave que puede suceder. Hoy, más que nunca, lo que puede evitar que esta situación se agrave es una conversación madura y diplomática entre las autoridades”, concluyó Cevallos, citado por El Debate.