Mientras que para el Gobierno llegó la hora de revisar a la baja la tasa de interés del Banco de la República, para cinco de los miembros de la junta del Emisor la postura es que se mantenga en 7,75 %, ajustando cuatro meses sin cambios y pese a que la inflación, su mayor preocupación, ha cedido desde agosto.
Así lo decidieron ayer en la última reunión de junta, dando prioridad a la reducción en el índice de precios a los consumidores, que a enviar estímulos para revertir la desaceleración de la economía por la vía de impulsar la demanda interna.
“Nueva información sobre el comportamiento de precios y demanda agregada dará mayores indicios sobre la velocidad de la convergencia esperada de la inflación a la meta (3 %) y de la intensidad y persistencia de la desaceleración económica”, concluye el comunicado de la junta.