El mercado de vivienda en Colombia cambió de ritmo. Lo que antes era una carrera por comprar, hoy se ha convertido en una apuesta por arrendar. Las cifras más recientes del portal Fincaraiz lo confirman, durante 2025, el 71% de las búsquedas de vivienda se concentraron en arriendo, frente a un 29% en venta.
Detrás de ese cambio hay varias caras de la moneda. La más evidente es económica con tasas de interés aún altas, menor capacidad de endeudamiento y una sensación de incertidumbre que lleva a los hogares a aplazar decisiones de largo plazo.
Pero también hay un cambio cultural, es decir, mayor movilidad laboral, preferencia por ubicaciones estratégicas y la necesidad de flexibilidad en un entorno cambiante.
Lesly Posada, directora comercial de Fincaraiz, asegura que el arriendo se convirtió en la opción que mejor se adapta a las nuevas dinámicas de vida.
“Esta demanda sostenida en el arriendo refleja una búsqueda de flexibilidad y ubicación en un entorno donde la oferta de vivienda nueva enfrenta desafíos importantes”, indicó Posada.
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El tipo de vivienda que buscan los colombianos hoy
Si hay una radiografía evidente del mercado, está en lo que la gente busca. Según Fincaraiz, los apartamentos concentran el 66% del interés a nivel nacional, muy por encima de las casas (21%) y los apartaestudios (9%).
¿Cuáles son los apartamentos más demandados?
Según el análisis del mercado, el producto estrella son los apartamentos de dos habitaciones, ubicados principalmente en estratos 3 y 4, con cánones entre $2 millones y $3,3 millones.
Este tipo de vivienda responde a hogares pequeños, parejas jóvenes o familias en transición, que priorizan cercanía al trabajo y acceso a servicios urbanos, de acuerdo con Fincaraiz.
¿Qué está frenando la compra de vivienda nueva?
Mientras el mercado de arriendos se mueve con dinamismo, el de vivienda nueva muestra señales de alarma. Las cifras de Camacol para inicios de 2026 revelan un panorama más complejo.
En varios departamentos como Santander, Quindío, Huila, Córdoba, Sucre y Cesar, no se registró una sola iniciación de obra nueva en enero. Es un dato que habla de parálisis, no de desaceleración.
Cerca de 132.000 viviendas están en riesgo, lo que equivale a unos 27 billones de pesos en inversión que hoy no se están ejecutando.
En las principales ciudades, el enfriamiento también es visible. Barranquilla registra una caída de 17,7 puntos porcentuales en iniciaciones, Cali de 9,2 puntos y Bogotá de 2,9 puntos. Solo Medellín muestra una señal de alivio, con un crecimiento de 14,9%.
El trasfondo, según Camacol, es la incertidumbre económica, regulatoria y política, esto está frenando decisiones de inversión de largo plazo.
Pese a ese contexto, la demanda no desaparece; se redistribuye. Las grandes ciudades siguen siendo el epicentro del interés inmobiliario, especialmente en el entorno digital.
Bogotá lidera con el 73% de las búsquedas enfocadas en apartamentos, seguida de Barranquilla (69%) y Medellín (68%). Es una señal de que el mercado sigue activo, pero con una preferencia marcada por soluciones habitacionales más flexibles y urbanas, según Fincaraiz.
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