Róbinson Sáenz - Lo que muchos no saben es que esas rayas en las paredes de locales y edificios tienen su costo para los dueños, que deben invertir tiempo y recursos para borrar esos mensajes a veces insulzos y que, sabemos, no van a cambiar la sociedad. No es negativa la protesta social, son los vándalos los que la empañan.