Manuel Saldarriaga, enviado especial - En los alrededores de la mina de carbón San Fernando sólo una palabra puede describir lo que se sentía allí: desolación.
Manuel Saldarriaga, enviado especial - El llanto y la angustia era la única manera de transmitir lo que se siente a una tragedia de tal magnitud: más de 50 mineros atrapados en un túnel.
Esteban Vanegas, enviado especial - El pasar de las horas se hizo lento. La acumulación de gases, que dificultaba las tareas de los organismos de socorro, extendió el sentimiento de angustia.
Manuel Saldarriaga, enviado especial - Madres, esposas, hermanas e hijas no podían hacerse a la idea de lo ocurrido.
Esteban Vanegas, enviado especial - Desde el momento en que se conoció la explosión en la mina de carbón, los familiares se reunieron alrededor de este lugar.
Esteban Vanegas, enviado especial - "La esperanza es lo último que se pierde" decían algunos de los familiares de los trabajadores atrapados, aunque las posibilidades de hallarlos con vida eran muy escasas.