Lo que se pretendía que fuera un parto habitual en un hospital de Medellín, terminó en el nacimiento de una bebé al interior de un vehículo en el centro de la ciudad atendido por una subintendente de la Policía.
El hecho se registró en la comuna 10 La Candelaria, cuando los uniformados, mientras cumplían su labor rutinaria de patrullaje y control en las inmediaciones de una de las estaciones del Metro, escucharon a lo lejos una voz de auxilio proveniente de un carro. De inmediato acudieron al sitio donde se encontraron con Diana, una mujer de 28 años que estaba en pleno trabajo de parto al interior de un automóvil. Fue ahí cuando la subintendente Camila Andrea Hinestroza abordó en él para asistir al nacimiento ante la urgencia del caso. Segundos después, Gabriela vino al mundo, en medio de un caos del que no recordará mucho, o mejor, nada.
Simultáneamente, el intendente y compañero de Hinestroza tuvo que abrir paso en medio del tráfico con su motocicleta para que el vehículo pudiera avanzar y así llegar al hospital lo más pronto posible.
“Verificamos que ella estuviera respirando, que la mamá estuviera bien y procedemos a realizar el contacto piel a piel entre ambas. En ese momento, lo que hacemos es prestar el acompañamiento mientras llegamos al centro médico más cercano para recibir la atención especializada. Fue una experiencia muy bonita, tanto en mi labor como Policía como en mi rol de madre y mujer que soy. Ahí es donde el instinto sale a relucir y pues gracias a Dios todo se dio como debía ser”, dijo la uniformada.
Regístrate al newsletter