A Valenzuela lo respalda el administrador de una reconocida discoteca de La 70. Este señaló que los anuncios de falta de presupuesto y la cancelación de eventos dejan en la gente un desánimo por la calidad de la Feria en este 2023, hecho que se traduce en preocupación.
“Esta situación nos tiene asustados a los comerciantes, incluso a los ambulantes, porque los eventos públicos obviamente potencian nuestros negocios, pero si se cancelan, tal vez no venga tanta gente como esperamos”, apuntó.
El administrador también mostró su preocupación por el hecho de que lo que ha visto anunciado en la Feria no parece tan fuerte para atraer a comensales, ni siquiera locales.
“Tan crudo está el asunto que yo ni he visto programación de la Feria. Además, la gente dice que este año no van a estar tan buenas las cosas. Es más, en años anteriores este ha sido el punto de partida para los tablados, pero este 2023 la verdad no veo movimiento”, se quejó.
El hombre lleva razón, pues es suficiente con echar una mirada a las cifras de turismo que hasta ahora deja el gremio hotelero. Según conoció EL COLOMBIANO, mientras que en 2022 la ocupación hotelera durante la Feria fue del 99% según cifras de la Alcaldía, este año alcanzaría cerca de un 80%.
Otro asunto que también preocupa es lo que pasará con cerca de 800 turistas internacionales de países como Estados Unidos, Holanda y México, que desde el año pasado habían reservado paquetes especiales que incluían palcos, los mismos que según el alcalde este año no estarán disponibles.
“No obstante, sin contar con graderías para ubicar a los turistas, el paquete se viene abajo dejando sin ingresos a los artesanos, transportadores, vendedores de alimentación y a los guías que han venido preparándose todo el año para esta gran fiesta, lo cual se traduce en pérdida de derrama económica para la ciudad, sin contar con que se estaría dejando a los turistas sin vivir la experiencia del desfile”, se leyó en una carta presentada por 14 empresas de turismo junto con la agremiación Anato a la Alcaldía de Medellín.
Empresarios, a “meter el hombro”
Para dimensionar todo lo que está en juego hay que tomar el ejemplo del empresario Esaú Mazo Montoya, director Ejecutivo del Mall Bora Bora en Las Palmas. Este espacio, luego de una fuerte inversión, esperaba aprovechar la Feria de las Flores para consolidarse como el primer mall dedicado al entretenimiento de este tipo en Latinoamérica.
Mazo narró que para la construcción de Bora Bora —que cuenta con 11 restaurantes y cuatro ambientes— se han invertido más de $5.000 millones. A esto hay que sumar los casi $1.500 millones gastados en contratar los grupos de artistas para los ocho eventos programados allí para la semana de la Feria. Por eso esperaba que en esos días de Feria pudiera recuperar parte de lo invertido con los cerca de 20.000 clientes que esperaba que llegaran a su negocio.
“Pero esta incertidumbre con la programación, y más a una semana de que inicie la Feria, nos arroja dudas de los resultados que esperamos obtener. Y eso es algo que no queremos”, añadió.
Mazo también indicó que, tan solo en Bora Bora, para la Feria espera contratar cerca de 400 personas. “Sin embargo, podría haber un riesgo de que no generemos estas expectativas por culpa de las actuales dudas. Por eso el llamado que estamos haciendo a todo el mundo es que la Feria de las Flores sigue vigente y que los eventos que tenemos programados los privados del 28 al 7 de agosto siguen en pie”, detalló.
Por su parte, Valenzuela también indicó que la cancelación hasta ahora de dos eventos (el concierto Pa´Medallo y el certamen de Chivas y Flores) no puede poner en tela de juicio los casi 200 certámenes que los empresarios de la rumba ya tienen preparados y confirmados para hacerse durante la Feria de Flores.
“Nuestro llamado es el de despejar el panorama a la gente ante esta incertidumbre. La Feria de la Flores va mucho más allá de los espectáculos o conciertos que pueda proporcionar la Alcaldía y por eso nuestro sector empresarial siempre se la juega con eventos de alto nivel. Por eso hoy le estamos dando un parte de tranquilidad a la gente que visita la ciudad en esas fechas porque los visitantes, independiente de lo que pase, ya tienen su agenda separada y no podemos dejarlos en vilo”, añadió.
Valenzuela y Mazo concluyeron que una fecha tan importante no solo para el comercio de la región, sino para el imaginario antioqueño debe quedar al margen del vaivén político, pues la organización de sus eventos debe resultar de esfuerzos mancomunados entre privados y administración.
Sin embargo, ante la falta de claridad de la Alcaldía, es a los privados a quienes les está tocando “meter el hombro” para que, literalmente, siga la fiesta.
“A veces, como se dice, a los empresarios del entretenimiento nos toca ‘bailar con la más fea’. Consideramos que los líderes también deben de pensar y actuar y saber que lo que es la Feria de las Flores para Medellín, porque más allá del tema económico, esta es parte de nuestra esencia y cultura. Por eso, como siempre, vamos a apostar para que esta sea la mejor feria de las flores”. Puntualizó Mazo.