En Chile, Bolivia y Ecuador las marchas realizadas en el último mes han logrado los objetivos propuestos por los manifestantes. Sin embargo, en Venezuela no se consigue el mismo resultado y, por el contrario, esta forma de protesta parecer pierde impulso y se encuentra disminuida. ¿Qué sucede con las manifestaciones en el vecino país?.
La oposición venezolana, en cabeza del líder del parlamento y nombrado presidente Interino, Juan Guaidó, convocaron a una nueva manifestación para rechazar el Gobierno de Nicolás Maduro. Pero la participación el pasado sábado, a diferencia de las realizadas a principios del 2019, que han sido multitudinarias, no contó con la misma fuerza, se vio disminuida.
Cansancio y represión
El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) señaló que entre enero y septiembre del presente año se registraron un total de 11.800 manifestaciones. Sin embargo no han logrado cambios y sus peticiones no se materializan. Además, la oposición, tal y como lo titularon las agencias internacionales, se encuentra “agotada”.
Así lo señala Mauricio Jaramillo Jassir, profesor de Estudios Latinoamericanos de la Universidad del Rosario, quien dijo que, a pesar de que llevan años marchando, “los cambios no han ocurrido y el cálculo de la gente en Venezuela es que si salimos a marchar, es peligroso y el cambio al sistema político es muy bajo”.
Por ello, las manifestaciones pierden fuerza y, a diferencia de los otros países de la región, no hay un impacto ni un cambio inmediato. Por ejemplo: en Chile se convocó a un plebiscito para cambiar la Constitución; en Bolivia, dimitió Evo Morales, y en Ecuador, el decreto que aumentaba el precio de la gasolina fue derogado.
La presencia de las fuerzas militares en el gobierno, a juicio del docente Jaramillo, hacen que se configure “un régimen cívico militar, porque las fuerzas armadas tienen representación en los ministerios y sienten que si se cae el Gobierno fracasan ellos”.
En este sentido, para Jaime Alberto Carrión, docente de Derecho de la Universidad de San Buenaventura, los militares para quedarse en el poder “han reprimido brutalmente cualquier expresión de protesta en la calle”. Y eso lo reflejan las cifras, pues en enero, hubo 35 fallecidos en las protestas, según el OVCS.
Además, para el director del programa de Ciencia Política de la UPB, Carlos Builes, “grupos armados en los barrios, promovidos por el mismo Estado, atemoriza a la gente, esto hace que se disminuya la convocatoria y causa miedo en la población”.
Por último, Guaidó invitó a seguir con la jornada de protestas, manifestó que “es momento de continuar hasta que se vaya el dictador y tener elecciones libres”. Sin embargo la pregunta que queda es ¿cuál será su resultado?.