El mayor reto en la actualidad para Cristina Fernández es garantizar la continuidad del kirchnerismo. Para esto se debe asegurar que el domingo, el candidato oficialista Daniel Scioli logre ganar con más del 45 por ciento, o bien con más del 40 pero con una ventaja de 10 puntos porcentuales frente a su rival más inmediato: Mauricio Macri, según los sondeos.
Estos, en su mayoría, auguran una jornada electoral que generará suspenso frente a la pregunta de si Scioli será capaz de obtener el máximo cargo del país en primera vuelta. Así, la más reciente encuesta de la consultora Ceop, publicada por el diario Página/12, vaticina un triunfo del oficialista con 41 por ciento de la votación frente al 29 de Macri, lo que garantizaría la continuidad kirchnerista.
No obstante, el sondeo de Management & Fit publicado por La Nación predice un triunfo agridulce de Scioli, con 38 por ciento de los votos frente a 29,2 de Macri, lo que significaría una segunda vuelta. ¿Que pasaría en ese caso?
Para Vicente Palermo, experto del Centro de Investigaciones Políticas (Cipol) de Argentina, el opositor, exalcalde de Buenos Aires y expresidente de Boca Juniors tendría entonces más opciones de derrotar a Scioli. La principal de estas, es que un peronista distanciado de Cristina, como Sergio Massa, el tercer candidato en la carrera, pacte coalición con Macri y sume una base de votantes significativa (21 por ciento, según sondeos).
“No se sabe si a Scioli le va a alcanzar para no ir a segunda vuelta. Está claro que va a ser el más votado, pero puede que no le alcance. En ese caso, los opositores Mauricio Macri y Sergio Massa podrían formar coalición y fortalecerse, buscando ganarle en lo que sigue”, afirmó a este diario.
En diálogo con EL COLOMBIANO, Marcelo Falak, jefe del área internacional del periódico Ámbito Financiero y analista político, consideró que “no necesariamente los votos de Massa se irían con Macri. Sus bases de apoyo tienen un componente peronista y adverso a sectores conservadores. En este sentido, los votantes de Massa se repartirían en una proporción que no está clara, pero que le bastaría a Scioli. De todas formas comenzaría una nueva campaña, con más oportunidades hasta el 22 de noviembre”.
Hasta ahora, para expertos y ciudadanía, la campaña no ha abordado como debería los temas relevantes para los argentinos, en especial el complejo asunto económico.
“Se habló de este problema, pero no como se requiere. El motivo es que ningún candidato quiso arriesgarse a proponer salidas en una situación económica difícil y recibir críticas frente a consecuencias negativas de esas medidas propuestas”, argument.ó
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