Dos de cada diez migrantes venezolanos en Colombia han pasado más de un día sin comer y no están en capacidad de conseguir alimentos, es decir, se encuentran en un estado de inseguridad alimentaria severa, de acuerdo con datos entregados por el Programa Mundial de Alimentos (PMA). La situación se agravó con la pandemia y se convirtió en un desafío para el Estado colombiano, que ha respondido con lo que tiene a las necesidades de esta población vulnerable.
En una respuesta a varias preguntas enviada por EL COLOMBIANO, el PMA compartió una lista de datos que da cuenta del hambre que están pasando los migrantes.
Para empezar, según sus “estimaciones más recientes”, el 71 % de esa población estaba en inseguridad alimentaria (no sabe a ciencia cierta...