El proceso de tregua en Gaza ha generado un remezón al interior de Israel y el Gobierno de Benjamin Netanyahu. Ahora, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Israel, general Herzi Halevi, presentó su renuncia este martes, asumiendo la “responsabilidad” por el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023.
Este anuncio de una de las figuras clave en la estrategia militar israelí, pone en jaque al Gobierno de ese país en un momento en el que se espera que tenga sus alertas más prendidas que nunca.
“Asumo el fracaso”, dijo Halevi a la hora de su renuncia. El jefe del Estado Mayor, que saldrá de su cargo el próximo 5 de marzo, se pronunció en un mensaje televisado y reconoció los “errores que permitieron el mortal ataque de Hamás, que dejó 1.210 muertos y 251 rehenes en Israel (...) No se han alcanzado todos los objetivos de la guerra”, dijo, aunque también resaltó los recientes éxitos militares de las Fuerzas Armadas.
La salida del jefe militar representa un duro golpe político en Israel. Líderes de la oposición, como Yair Lapid, aprovecharon para exigir la dimisión de Netanyahu y su gabinete, a quienes culpan por la crisis de seguridad que desencadenó el conflicto.
Mientras la política interna se tambalea, la tregua continúa su curso. Este próximo sábado Hamás liberará a nuevos rehenes, cuatro mujeres israelíes. Cumpliendo así el acuerdo con en el que se liberan a los ciudadanos israelíes a cambio de la excarcelación de 1.900 prisioneros palestinos y la entrada de ayuda humanitaria en Gaza.
Le puede interesar: ¿Saludo nazi? El controvertido gesto de Elon Musk tras la investidura de Trump que desató críticas alrededor del mundo
El cese al fuego sigue siendo celebrado por millones de palestinos y el mundo entero, permitiendo que los cientos de miles de desplazados en Gaza y otras ciudades puedan regresar a sus ciudades, aunque muchas de estas se encuentran devastadas. La ONU calcula que la reconstrucción de Gaza podría tardar 15 años y costar 50.000 millones de dólares.
Si bien este primer punto marcha según lo planeado, las negociaciones futuras están llenas de incertidumbre, pues cada punto es una discusión independiente que podría acabar con la paz.
La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca añade un nuevo meollo al ya complejo tablero geopolítico. En su primer día en el cargo, el magnate republicano revirtió sanciones contra colonos israelíes y prometió un apoyo incondicional a Netanyahu. Aunque Trump se adjudica el mérito del acuerdo de tregua, expertos advierten que su intervención podría endurecer las condiciones para Hamás y alterar los compromisos ya pactados.