El mercado abre y cierra más temprano. Las frutas y verduras se pudren más rápido. Albañiles y obreros luchan más con el dolor de cabeza y los mareos que con su propia labor. Niños y ancianos se enferman de vómito, diarrea y fiebre. Las calles se ven desoladas. Este es el panorama que recoge BBC News sobre la actual ola de calor en la ciudad de Banda, India.
La región más afectada es el norte del país, donde el calor se asienta con mayor intensidad. En la ciudad de Banda, ubicada en el estado de Uttar Pradesh, a unos 450 kilómetros al sureste de Nueva Delhi, los termómetros alcanzaron los 47,6°C, cerca del máximo histórico del país de 51°C.
“Desde que se intensificó el calor, recibimos entre 15 y 20 casos al día, en su mayoría niños y ancianos”, dijo K. Kumar, superintendente médico jefe del Hospital Distrital de Mujeres, a BBC. “Los síntomas más comunes son diarrea, vómitos y fiebre.”
Pero la gravedad del fenómeno va más allá de los síntomas visibles. El calor mata, y en India nadie sabe con certeza cuántos.
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¿Cuántos mueren de calor en India?
Dos investigadores indios de la Universidad de California Berkeley, Ashok Gadgil y Piyush Narang, advierten sobre el profundo subregistro de muertes por calor en el país. Aunque las fuentes gubernamentales estiman que poco más de mil personas mueren anualmente por causas atribuibles a las olas de calor, los datos varían drásticamente según la entidad pública.
Entre 2000 y 2020, la Oficina Nacional de Registros de Crimen contó 20.615 muertes; la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres registró 17.767; y el Departamento Meteorológico apenas 10.545. La diferencia entre la cifra más alta y la más baja supera el 95% sobre el mismo fenómeno y el mismo periodo.
Y las tres están muy por debajo de la realidad. Los médicos suelen registrar en los certificados de defunción solo la causa médica inmediata —un paro cardíaco, una falla renal— sin reconocer el calor como el factor desencadenante subyacente.
Bhargav Krishna, investigadora de salud y políticas ambientales del Sustainable Futures Collaborative, explicó a The New York Times que el número de personas que mueren por causas relacionadas con el calor y que logran acudir a centros médicos y recibir un diagnóstico es “un porcentaje muy pequeño” del total real.
En 2024, un estudio multicéntrico sobre mortalidad atribuible a olas de calor en India encontró un crecimiento del 14,7% en muertes durante días de ola de calor, comparados con días normales, con base en el promedio de temperatura y muertes por todas las causas en 10 ciudades durante cerca de una década.
Tomando ese mismo ejercicio, los investigadores de Berkeley calcularon que si se registran cinco olas de calor al año, cada una de cinco días, podrían morir cerca de 3.400 personas por evento. Si una sola ola de calor intensa dura cinco días, la cifra puede llegar a 150.000 en todo el país. En Uttar Pradesh, el estado al que pertenece Banda, podrían producirse más de 8.000 muertes adicionales durante una ola de esa magnitud, más que en muchos otros estados del país.
“En el escenario de una ola de calor de un día, definida como un solo día en el que la temperatura diaria supera el percentil 97 específico del distrito, estimamos aproximadamente 3.400 muertes adicionales en todo el país. Este hallazgo indica que incluso una exposición de un solo día a calor extremo puede producir un aumento significativo de la mortalidad a escala nacional, mucho mayor que el exceso de mortalidad relacionado con el calor en toda la India reportado por la prensa y las agencias gubernamentales, que se mantiene en alrededor de 800 por año”, se lee en la investigación científica publicada en la revista especializada Frontiers in Environmental Health.
Sumatoria de calor y humedad
En toda India, el calor llega cada vez más no solo como altas temperaturas, sino como una combinación de calor y humedad que ejerce una presión mucho mayor sobre el cuerpo humano.
Los investigadores del clima consideran que la llanura indogangética, que se extiende por gran parte del norte del país e incluye Uttar Pradesh, es uno de los puntos críticos emergentes del mundo para el peligroso calor húmedo.
Un estudio publicado en enero de 2026 en la revista Scientific Reports, que ofrece una de las primeras evaluaciones nacionales que combinan temperatura y humedad para India, proyecta un aumento sustancial en la frecuencia y persistencia de niveles peligrosos del índice de calor en todo el país.
A mediados del siglo XXI, entre 2041 y 2070, el número anual de días con niveles de calor peligrosamente altos podría aumentar en más de 50 días respecto al periodo 1971-2000. Y hacia finales del siglo, bajo el escenario de emisiones más alto, el índice de calor peligroso podría superar umbrales críticos durante más de 75 días al año, tanto en verano como en la temporada previa al monzón. Las regiones costeras y el norte del país serían las más afectadas.
A finales de mayo de 2026, al menos 16 personas murieron en el sur de India por una intensa ola de calor en el estado de Telangana, donde las autoridades declararon estado de alerta.
La crisis del calor en India tiene también una dimensión socioeconómica que agrava todo lo demás. La preocupación es mayor en zonas rurales donde millones de personas trabajan expuestas al calor durante largas jornadas, donde el acceso a sistemas de enfriamiento es mínimo y donde el acceso al agua es precario.
En muchas zonas rurales del norte del país, familias enteras deben caminar o viajar durante horas para conseguirla. Mientras el cuerpo necesita hidratarse con urgencia, el agua puede estar lejos en un trayecto bajo el sol.
Las mujeres y los niños, que suelen ser quienes cargan con esa tarea, quedan expuestos al sol durante las horas más peligrosas del día solo para traer el agua que les permitirá sobrevivir, sin siquiera tener seguridad de que esa agua no esté contaminada y empeore su salud. En este escenario el calor no es un inconveniente, es una trampa que puede ser mortal.
La tendencia empeora
Las olas de calor se han convertido en los eventos climáticos más letales de India. Tres de los cinco años más calurosos registrados en el país ocurrieron en la última década. Y el panorama podría agravarse considerablemente en los próximos meses.
La Organización Meteorológica Mundial señala que hay una confianza creciente en que las condiciones de El Niño se desarrollarán entre mayo y julio de 2026. Según el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, el fenómeno en desarrollo podría convertirse en uno de los más fuertes vistos en más de un siglo.
En India, los años de El Niño suelen asociarse a veranos más calurosos y monzones debilitados. El monzón son los cambios estacionales en la dirección del viento que logran que sople del océano a la tierra, refrescando el subcontinente con lluvias. Un Súper El Niño implica un incremento de más de 2 grados Celsius en la temperatura superficial del océano Pacífico. Como el monzón provee casi el 70% de las lluvias anuales del país, cualquier reducción podría derivar en sequía. India ya registró un 60% por debajo de la precipitación normal en enero y febrero de 2026.
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La combinación es inquietante: mientras el planeta entero sigue rompiendo récords de altas temperaturas y climas impredecibles por el cambio climático, India enfrenta un fenómeno climático que amenaza con ser el más intenso del siglo en medio de olas de calor frecuentes que ya cobran vidas.
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