La Agencia de Inteligencia de E.U. (CIA) llevó a cabo prácticas de interrogatorio “más brutales” de lo que había admitido en los años posteriores a los ataques del 11 de septiembre, sin que sus resultados fueran efectivos. Es la conclusión del informe publicado ayer por el Comité de Inteligencia del Senado.
Lo paradójico fue la reacción de la Casa Blanca y el Pentágono ante este, asegurando que el documento pone en riesgo agentes al servicio de E.U. fuera de fronteras.
“La Administración lleva meses preparándose para la publicación de este informe. Su divulgación podría llevar a un mayor riesgo para las instalaciones e individuos estadounidenses en todo el mundo”, advirtió en rueda de prensa el portavoz de la Casa Blanca, John Earnest.