En el Chocó la tierra dejó de temblar, pero el miedo y la incertidumbre siguen intactos. Tras el terremoto del pasado 10 de agosto, las familias que lo perdieron todo ya no buscan a sus seres queridos entre los escombros, sino una mano amiga que les lleve comida, medicinas o techos para reconstruir sus vidas. Esta es la realidad de una región que hoy clama no ser olvidada.
Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
7 y 9
Regístrate al newsletter