En 2018, el investigador aficionado de insectos, Kanji Toyosaki, publicó en X (antes Twitter) varias fotos de unas avispas de la familia Eupelmidae mientras depositaban sus huevos en una cápsula de otro tipo de insecto, en un parque de Kanagawa, en la isla japonesa de Honshu.
Tres años después, su colega, Shogo Noguchi, compartió en la misma red social otras imágenes del mismo tipo de avispa, pero tomadas en la isla de Kyushu.
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Estas publicaciones luego aparecieron en la sección de “Inicio” de Taisuke Kawano, especialista en la diversidad de especies de la familia Eupelmidae, quien consideró que mostraban la presencia de una especie de avispa eupélmida hasta entonces desconocida.
Ahora el experto acaba de describir el descubrimiento en una publicación realizada en la revista académica europea, Travaux du Muséum National d’Histoire Naturelle “Grigore Antipa.
Las avispas del género Eupelmus reúnen unas 340 especies conocidas en el mundo. La mayoría son diminutas y sobreviven poniendo sus huevos dentro o sobre otros insectos. Cuando nacen, sus larvas se alimentan del huésped, por lo que se conocen como avispas parasitoides.
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Sin embargo, muy pocas especies de este grupo atacan los huevos de las mantis religiosas. Antes de este estudio, solo se habían registrado cinco especies capaces de hacerlo, y únicamente una parecía estar especializada en buscar exclusivamente las ootecas –las cápsulas espumosas donde las mantis depositan decenas de huevos en las que fueron capturas las fotografías que permitieron el descubrimiento–.
La especie encontrada en Japón se llama Eupelmus curvator, una pequeña avispa que hasta ahora solo se había encontrado en China. Los investigadores confirmaron que también vive en ese país asiático y que utiliza las ootecas de la mantis Tenodera angustipennis para reproducirse.
Después de que el experto viera las fotos en X, tuvo la sospecha de que podía tratarse de una especie poco común y por eso pidió que le enviaran algunos ejemplares para estudiarlos. El análisis confirmó que se trataba de Eupelmus curvator, una especie que nunca antes había sido registrada en su país.
En la recién realizada publicación, los investigadores destacan que este caso demuestra el papel que tienen hoy en día las redes sociales en la ciencia.
En los últimos años ya se han descrito nuevas especies de ácaros gracias a fotografías publicadas por usuarios y se han ampliado los registros de otras avispas mediante imágenes compartidas en plataformas como Facebook.