El coronel llamó al soldado para darle la noticia de que su padre se encontraba gravemente enfermo y que un helicóptero lo llevaría al hospital para que llegara antes de que muriera.
El soldado, compungido, corrió hacia el helicóptero y viajó al encuentro de su padre moribundo, mientras unas lágrimas brotaban incontenibles de su alma.
Al llegar a la habitación, encontró al enfermo agonizando, le tomó la mano, le dio un beso y lo acarició durante los minutos que el anciano tardó en morir con una sonrisa en sus labios.
Se le acercó entonces el coronel y le dio sus condolencias, a las que el soldado, triste replicó:
Coronel, usted se equivocó, ese no era mi padre, pero hice lo que debía hacer.
En muchos hospitales han instalado al lado de las camas para los niños enfermos, camas para acompañantes. La compañía de los seres queridos, y sobre todo sus caricias, hacen que el proceso de recuperación sea mucho más rápido.
Todos necesitamos contacto físico para poder sobrevivir y para sentirnos muy bien. Está comprobado que un enfermo se recupera más rápido si recibe caricias y abrazos. Un enfermo terminal muere más sereno y calmado si recibe caricias y abrazos en sus últimos momentos.
En muchas oportunidades no encontramos palabras para decir lo que pensamos, en un entierro, por ejemplo, en una boda. Las palabras aparecen falsas, estereotipadas, protocolarias. Lo mejor es decirlo con un buen abrazo. Un abrazo vale más que mil palabras.
También a veces no nos atrevemos a decir algo y lo podemos solucionar con un abrazo, pedir perdón, por ejemplo.
Cuando estamos muy abrumados o cuando nuestra timidez es extrema, un abrazo puede solucionarlo todo.
Con un abrazo se alivian el dolor, la depresión, la soledad, la tensión, la ansiedad.
Un abrazo transmite energía positiva que contagia. Un abrazo es el lenguaje máximo de la alegría. Con un abrazo gana quien lo da y quien lo recibe.
Un abrazo es protección para quien se siente inseguro.
Es confianza, es cariño, es fortaleza, es salud, es comunicación, es compañía, es autoestima.
Necesitamos cuatro abrazos al día para sobrevivir.
8 abrazos para mantenernos sanos y alegres
12 abrazos para crecer como seres humanos.
No tema, abrace y reciba abrazos.
¡Eso es vida…
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8