El sueño de unir el continente americano con Asia no está lejos de ser una realidad. Un visionario ingeniero Chino, T.Y.Lin, manifestó el deseo de construir el puente más largo del mundo ubicado en el entorno más hostil. Una estructura entre el viejo y el nuevo mundo que uniría dos continentes.
El puente atravesaría el estrecho de Bering, una zona de unos 100 kilómetros que divide Siberia de Alaska. Años atrás esta idea era impensable, hoy sería posible y figuraría entre las proezas más audaces que se hallan diseñado.
Sin embargo, según expertos, el proyecto se enfrentaría a dos obstáculos casi insalvables. El primero es que no se ha diseñado y nunca se ha construido un puente de estas dimensiones y el segundo es que si alguna vez el proyecto es una realidad, las condiciones extremas del círculo polar ártico supondrían una amenaza constante para su supervivencia.
Para Ben Groeneweg, ingeniero de la Asociación de Ingenieros Civiles de América ( American Society of Civil Engineers ) "las aguas de esa parte del mundo pueden ser muy traicioneras, durante varios meses del año están congestionadas por la presencia de enormes bloques de hielo (icebergs) algunos de dimensiones gigantescas". Además, agregó que las bajas temperaturas pueden ser letales.
A nivel comercial un puente entre dos naciones antes divididas por la guerra fría, simbolizaría el comienzo de una nueva era con un enorme potencial. Siberia cuenta con grandes reservas de petróleo y gas natural, un oleoducto entre los dos continentes reduciría la dependencia que se tiene por el combustible proveniente del Medio Oriente y reforzaría la economía rusa.
A pesar de las dificultades, Groeneweg le dijo a EL COLOMBIANO que no descarta la ejecución de este proyecto. "A parte de que permitiría llegar en una hora de un continente a otro, sería maravilloso, pues allí se encuentra la línea internacional de cambio de fecha, un conductor que salga en la noche del lado ruso llegaría a Alaska ese mismo día pero de madrugada retrocediendo varias horas en el tiempo".
Por su parte, el ingeniero Ken Maschke, que hace parte de la misma asociación, indicó a este diario que muchos de los elementos que se plantean para la construcción de este puente ya existen.
"Lo más complicado son las condiciones del clima, los vientos son tan fuertes que podrían arrastrar los vehículos fuera del puente", dijo.
Maschke asegura que además del alto costo del proyecto habría que construir vías alternas que permitan accesos al futuro puente.
En América ya existe la Carretera Panamericana que cuenta con tramos desde Canadá hasta la Patagonia en Argentina y de construirse esta imponente estructura, sería un vínculo decisivo para una autopista global que nos permitiría viajar por tierra a cualquier parte del mundo.
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