"No merecíamos perder, ni quedarnos sin celebrar. Con la derrota no hubiera sido lo mismo, pero esto sí da para una fiesta de toda la noche, hasta el sábado". Así como Edwin Vives, habitante del barrio Simón Bolívar de Itagüí, Colombia pasó de un entrar a Mundial sin festejo a una celebración que no para con las horas.
La Selección estaba en el Mundial, pero no había festejo. Con la derrota 0-3 ante Chile del primer tiempo, no había por qué salir a las calles, se acababan los motivos para abrazarse y brindar. Pero la remontada con tintes épicos mandó a la gente a la calle. "Esto va a ser una fiesta muy grande. Perdiendo era muy duro celebrarlo", decía Andrés Román, hincha de Nacional, quien se decidió por el Parque Lleras para festejar, uno de los sitios con más aficionados, pese a la temprana hora. Otros, con más humor, ya pensaban en la fiesta. "Con el empate si nos tomamos hasta el agua del florero", anotó Carlos Acosta, quien decía como el narrador "que no me esperen en la casa... en el puente".
En medio de un mar amarillo que cubrió la celebración en Medellín, hubo espacio para chilenos como Richard Salas y Tomás González, que con el empate se unieron a la celebración. "Todos, ustedes y nosotros, vamos al Mundial. Hay motivos para festejar".
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8