La voz del Registrador Nacional, Carlos Ariel Sánchez, anuncia por radio que en las calles de Colombia hay cerca de 2 millones 100 mil personas sin documento de identidad válido hoy en día.
Sin embargo, el ciudadano del común no capta la complejidad del asunto y es que poco más de la cuarta parte de una ciudad Bogotá en este momento no pude adelantar ningún tipo de trámite legal, bien sea casarse, o abrir una cuenta de banco o identificarse en establecimientos públicos, pues las cédulas viejas (la café plastificada y la blanca y negra laminada) ya no son válidas.
En total, hasta las ocho de la noche de este sábado, los 1.139 puestos regionales de la Registraduría estuvieron entregando cédulas, en jornadas que se vienen realizando desde el pasado mes de enero.
Y solamente el viernes –un día antes del fin del plazo- tras la negativa del Gobierno Nacional de ampliar el límite de tiempo para la caducidad de documentos viejos, las registradurías locales se vieron atestadas de personas. Esto pese a que desde antes de las elecciones se venían adelantando campañas para que los colombianos reclamen sus cédulas.
El hecho raya en la incredulidad si se tiene en cuenta que el plazo para la caducidad de cedulas antiguas ya había sido ampliado, pues inicialmente se contemplaba la fecha de 31 de diciembre de 2005, la cual se modificó primero hasta el 31 de diciembre de 2009 (con la ley 999 de 2005) y luego hasta el actual con el decreto 4949 expedido el pasado 2009.
La entrega
Según fuentes de la Registraduría, no hay estimativos para saber cuánto tiempo se demorará el proceso total de renovación de documentos, pues si bien el ritmo de entrega promedio es de 50 mil mensuales en ciudades como Bogotá, por radio se escucha que oficinas como la Registraduría de Villavicencio entrega a todo vapor documentos con el frenético ritmo de 600 cartulinas diarias.
Y el tema toma tintes de trágico si se tienen en cuenta los saldos pendientes por departamento según datos entregados por la Registraduría al corte de la tarde del viernes 30 de julio.
Mientras que en departamentos como Antioquia y Valle el número de cédulas por entregar es de 282,080 y 319,453 respectivamente, hay regiones como Bogotá, con 447,490 que preocupan, pues tan solo una ciudad suma más que dos departamentos.
Otros casos son los de Boyacá, que tiene pendientes la entrega de 155,270 documentos, mientras que Atlántico y Santander presentan saldos de 162,692 y 101,306.
No sólo son cédulas
La cosa no para ahí. Mientras que el balance de cédulas pendientes por ser reclamadas (es decir que están listas ya, lo cual es dentro de todo positivo) es cercano a los 2 millones de documentos, la entrega de tarjetas de identidad aporta su buena cuota de espera.
Hasta el viernes Bogotá es la región con mayor número de documentos de identidad de menores en espera, pues tiene un saldo de 65,841, pero de cerca le siguen Antioquia con 53,217 y el tercer lugar es del Valle con 30,988 tarjetas a la espera de llegar a sus dueños.
Sorprende que departamentos como Amazonas, cuyas dificultades de comunicación, con zonas remotas de frontera y selva de por medio, sea uno de los de meno saldo, pues tan solo 1.745 cédulas y 378 tarjetas de identidad esperan a ser entregadas.
Mientras tanto, los colombianos, a pie, en carro, moto, cicla, caballo, en grupo, de a parejas o con encargados seguirán acercándose sobre la hora a reclamar sus documentos, pues hubo quienes, aun sin aprender la lección dejaron la cola ayer en la tarde cuando se habló del nuevo plazo, para tener que volver y convencerse que esta vez el tiempo sí se había acabado.