Luego de ocho horas de diligencia, Santiago Uribe, hermano del ex presidente Álvaro Uribe, finalizó su compromiso con la Fiscalía, en donde rindió indagatoria por sus presuntos vínculos con grupos paramilitares.
Y aunque a su salida no dijo una sola palabra, su abogado Jaime Granados aseguró que toda la investigación, que ha durado cerca de 18 años, es una “persecución política, orquestada por el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro”.
Granados dijo que lo que espera Uribe es que la Fiscalía haga su trabajo y “termine este sufrimiento, porque a ninguna persona se le debe tener abierta una investigación por tanto tiempo”.
Afirmó que durante la diligencia se entregaron nuevas pruebas que ayudan a demostrar que los dos ‘únicos’ testigos con los que cuenta el ente acusador, serían ‘testigos falsos’. “Tenemos cerca de 15 testimonios, entre los que resaltan los de los ex directores de la Policía Nacional, generales en retiro Rozo José Serrano y Óscar Naranjo, que indican que Santiago Uribe no tuvo ninguna vinculación con dicho grupo paramilitar”.
Según fuentes del ente acusador, durante la diligencia, Santiago Uribe trato de esclarecer su participación en la conformación del grupo paramilitar conocido como ‘Los 12 apóstoles’, en Yarumal, municipio del departamento de Antioquia, en los años 90.
La investigación
La investigación habría empezado luego de los testimonios de Eunicio Alfonso Pineda Luján, uno de los testigos del ente acusador, y del mayor en retiro de la Policía, Juan Carlos Meneses Quintero, quienes habrían acusado Santiago Uribe de hacer parte del llamado grupo ilegal.
En su momento, el mayor dijo a noticias Uno que cuando él se desempeñó como comandante en Yarumal (Antioquia), el ganadero Santiago Uribe, hermanos del Presidente, era el jefe de un grupo de autodefensas conocido como 'los 12 apóstoles'.
En la grabación, el ex oficial afirma que en 1994, cuando llegó a Yarumal, su antecesor en el cargo, el coronel Pedro Manuel Benavides, lo invitó a encubrir las operaciones de 'los 12 apóstoles'. "Él me dice: 'Usted tiene que colaborarles; el grupo tiene un jefe que se llama Santiago Uribe Vélez'". Meneses afirma que les ayudó y que le pagaron por eso. "Santiago me dice: 'Yo quiero que usted me colabore, yo mensualmente le doy una platica'".
En el testimonio, que dura cerca de 90 minutos entre otros detalles, Meneses también mencionó que los 12 apóstoles tenían como sede de entrenamiento la hacienda La Carolina, de propiedad de la familia Uribe Vélez.
Las víctimas
El abogado Daniel Ernesto Prado, quien defiende a las víctimas del grupo paramilitar ‘Los 12 apóstoles’, confirmó que solicitó a la Fiscalía que declare como crímenes de lesa humanidad los actos cometido por dicho grupo ilegal.
Esta solicitud se realizó en el marco de la indagatoria de Santiago Uribe, el hermano del ex presidente Álvaro Uribe, por sus presuntos nexos con los paramilitares y por su presunta responsabilidad en el delito de concierto para delinquir agravado y homicidio.
“Solicitamos que los delitos cometidos por el grupo paramilitar se decreten como delitos de ilesa humanidad, lo que indica que son delitos que no tienen el número de la prescripción y que el Estado está en la obligación de perseguirlos hasta que se establezca quienes fueron los autores”, dijo Prado en el Búnker de la Fiscalía.
El abogado además aseguró que se estarían hablando de unos 33 homicidios en el municipio de Yamural (Antioquia) desde el año 1993 a 1994, los cuales –según el abogado- “se le hacen referencia a los paramilitares de los 12 apóstoles y a Santiago Uribe y a la hacienda La Carolina como la base del grupo paramilitar”.