El Tata Martino por segunda vez le dijo no a la Selección Colombia y, de nuevo, puso a correr a los directivos de la Federación que estaban tan seguros de su contratación que no tenían un plan B inminente.
Para los que volvieron a pensar en Bolillo Gómez, el presidente de la entidad, Luis Bedoya, les recordó que en las dos últimas reuniones del Comité Ejecutivo lo descartaron definitivamente. Y agregó que nunca han hablado con Julio César Falcioni quien, junto a Ricardo Gareca, no tienen experiencia con seleccionados nacionales.
Así las cosas y si los dirigentes son consecuentes con la política que han promulgado, el entrenador de Colombia debe tener experiencia en eliminatorias mundialistas. Y la lista que les queda es corta: José Pékerman, Luiz Felipe Scolari, Jorge Daniel Fossati y Ricardo La Volpe. En menor grado se menciona al mexicano Javier Aguirre.
En el papel serían cinco extranjeros contra dos colombianos, Juan Carlos Osorio y Diego Édison Umaña, en el duelo por el cargo que, según Bedoya, esperan definir antes de la segunda semana de enero.
El dirigente aclaró que la determinación de Martino obedeció más a vínculos afectivos con el Newell's Old Boys, al que los hinchas le rogaron que volviera. También, aunque no lo acepten, a los altos impuestos que debería pagar en Colombia. Lo que sí descartó fue las supuestas amenazas.
El nombre de Osorio, que al momento de firmar con el Puebla de México dejó en claro que si resultaba una opción de dirigir a un seleccionado nacional, de cualquier categoría, podría rescindir el contrato, ha tomado fuerza, mucho más que el de Umaña, que ha manifestado su interés en orientar el combinado patrio.
Osorio siempre ha sido mencionado en las reuniones de la dirigencia, pero al parecer no llena las expectativas de todos los dignatarios.
Mientras tanto, la tarea está por hacerse y la ventaja la llevan los foráneos, pues la intención de los dirigentes es minimizar los riesgos de una eliminación, contratando un técnico de experiencia.
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