Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

¡LA CARNICERÍA SE LES SALIÓ DE LAS MANOS!

  • ¡LA CARNICERÍA SE LES SALIÓ DE LAS MANOS… |
    ¡LA CARNICERÍA SE LES SALIÓ DE LAS MANOS… |
10 de noviembre de 2013
bookmark

Su padre le regaló un cerdo para que lo despostara. Se volvió carnicero gracias a este regalo y por supuesto a que tenía un cuchillo. Acababa de cumplir 16 años. Corría el año de 1879, cuando no se enseñaba de emprendimiento.

Así nació Pleasant Valley Packing Company (VPC), procesadora y comercializadora de carne de cerdo en un pequeño pueblo de Pensilvania, EE. UU. Además de ser la "carnicería" del lugar, era la fuente de ingresos para sostener a sus 10 hijos. Por esos años los niños "o ayudaban en la casa, o ayudaban en el negocio". Además de estudiar en la escuela tenían que hacer algún oficio. Aprendían de emprendimiento de manera natural.

A los 77 años John Clemens decide retirarse de trabajar y deja la planta de producción a sus 10 hijos y vende la comercializadora a dos de ellos. Los emprendedores se destacan por su capacidad de sortear las vicisitudes: Apenas terminada la segunda guerra y con la empresa viviendo uno de sus mejores momentos, un incendio destruye sus instalaciones. Los hermanos se ponen en la tarea de la reconstrucción, pero hay una reconstrucción más importante: Europa. La escasez de hierro, cemento y materiales en general les impide reconstruir a la velocidad necesaria. La adversidad es una oportunidad para un emprendedor: los dos hermanos, dueños de la Comercializadora, temen que con la lenta marcha de la reconstrucción perderán el mercado e invitan a otros dos hermanos a comprar Hatfield Packing Company (HPC), la planta de un competidor.

Acuerdan que HPC debe absorber las otras dos compañías: las acciones de los 6 hermanos que solo participaban en VPC no tendrán poder de voto y los cuatro hermanos dueños de HPC quedarán cada uno con una cuarta parte del poder de voto.

La compañía empieza a crecer de manera ininterrumpida. Cada 4-6 años duplica sus ventas y de igual manera va creciendo su nómina. Pero cometen un pequeño error: un siglo después la familia aún aplica "o se trabaja en la casa o en el negocio". No han aprendido a pasar de emprendedores a empresarios, o de empresa familiar a familia de empresarios.

A finales del siglo pasado la compañía tenía 180 accionistas, herederos de los seis hermanos sin poder de voto y 24 accionistas, descendientes de los 4 hermanos que tenían el control. De ellos 12 trabajaban con la compañía y cuatro de estos están en la junta directiva.

Incapaces de distinguir su rol de empleado, miembro de junta y accionista, la toma de decisiones se volvió imposible y la compañía se empezó a estancar. De 1988 a 1998 las utilidades pasaron del 4% sobre las ventas al 2% y aunque se hacían grandes inversiones en equipos, la compañía no despegaba.

Con el fin de facilitar la toma de decisiones se acordó que cada una de las cuatro familias formaría un fideicomiso, así cada familia votaría en bloque y se facilitarían las decisiones.

Empezaron a enfrentar las grandes discusiones: ¿Se les podía seguir garantizando a los herederos un puesto de trabajo en la compañía? ¿Era hora de buscar gente independiente de la familia, quienes con nuevas experiencias les pudiesen ayudar a encontrar el nuevo rumbo? ¿El interés de la familia era tener una empresa familiar o era hora de convertirse en una familia de empresarios?

¡No se pierda la segunda parte por este mismo canal!

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD