La inflación del 2,0 por ciento de 2009 es la mejor noticia económica de este nuevo año, con un impacto social de grandes proporciones.
El argumento lo expone el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios (Andi), Luis Carlos Villegas, al detallar que la inflación es un impuesto, es decir, un descuento que se hace a los salarios mensualmente.
Explica que cada vez que suben los precios ese aumento le muerde un porcentaje al salario mensual, quincenal, semanal o diario de los trabajadores. Entonces, en la medida en que ese "mordisco" sea menor, el sueldo alcanza para más productos.
"De esta forma, los incrementos salariales, como sucedió este año, se pueden hacer por encima de la inflación para que haya más ingreso descontando la misma inflación. Las personas de ingresos bajos, con una inflación alta, ven sus ingresos desfavorecidos. Por eso es una buena noticia económica y social".
Y agrega que en el largo plazo se debe mantener una inflación menor, situación que se logra en la medida en que los bienes regulados entren en la propuesta del Banco de la República. Estos bienes son aquellos que tienen precios o tarifas regulados por el Estado. Al mismo tiempo, la escala salarial de los precios, bienes y servicios privados también deben enmarcarse en la misma política con el ánimo de que exista coherencia.
"El país tiene que aprender a disfrutar de una inflación baja, que es la garantía para que los asalariados y los de menores ingresos puedan ganar capacidad adquisitiva. Me parece que independientemente de las causas, tener una inflación baja es una buena noticia económica y todos debemos poner para que siga en esa misma senda en el largo plazo", reitera el presidente de la Andi.
José Darío Uribe, gerente del Banco de la República, destacó la histórica inflación del 2,0 por ciento y asegura que un comportamiento relativamente similar se tendrá en éste y los siguientes años.
En su concepto, la baja en los precios durante el pasado año, que colocó a Colombia en los estándares internacionales, contribuirá a mantener bajas y estables las tasas de interés.
A la vez, advirtió que en los primeros meses de este 2010, los precios de los alimentos subirán como consecuencia del Fenómeno del Niño. No obstante, resalta que posteriormente la situación se corregirá y el año terminará con una inflación máxima del 3,0 por ciento.
Sí pero no
Para Julio Roberto Gómez Esguerra, secretario General de Confederación General del Trabajo (CGT), una inflación del 2,0 por ciento es buena para la clase trabajadora en la medida en que los demás productos de la canasta familiar no suben más allá de ese porcentaje.
Sin embargo, recuerda que la canasta familiar del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), cuesta un millón 50 mil pesos, cuando un asalariado quedó devengando un salario mínimo de 515 mil pesos mensuales.
"Una inflación del dos por ciento es una buena noticia si estuviera acompañada de una política de empleo en la que al menos dos personas pudieran trabajar. Pero una base salarial de 515 mil pesos a la que se le hacen descuentos de seguridad social y demás, no resuelve el problema de precariedad laboral que impacta a la clase trabajadora".
Gómez Esguerra sostiene que en la medida en que el resto de incrementos sean similares o por debajo a los del salario mínimo, se tendría un impacto positivo.
"Sin embargo eso no ocurre, porque todo es caro. Para qué producir bienes y servicios si la gente no tiene capacidad de compra", insistió el secretario de la CGT.
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