El Dane informó que en marzo de 2010 los precios de los productos de la canasta familiar registraron un incremento de 0,25 por ciento, es decir la mitad de lo registrado en el tercer mes de 2009.
Por ciudades, Cúcuta registró el mayor aumento en los precios al consumidor con 0,80 por ciento. En la capital de Norte de Santander el grupo de alimentos registró el mayor crecimiento con 1,27 por ciento.
Cartagena con una variación negativa de 0,06 por ciento, presentó el menor crecimiento en los precios; mientras que Bogotá, con 0,25 por ciento se ubicó en el puesto 17 dentro de las 24 ciudades en las que se adelanta la medición.
El dato revelado por el Dane para marzo es el más bajo registrado durante los últimos 15 años y tomó por sorpresa a la mayor parte de los analistas, quienes en varias encuestas esperaban que la inflación estuviera cercana al 0,60 por ciento.
"El resultado es inferior al que teníamos en febrero. Está claro que sí es posible que se cumpla la meta del Banco de la República y que incluso, puede estar debajo del techo del cuatro por ciento. Esto es bueno para la economía", dijo el catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad del Rosario, Gonzalo Palau.
En el tercer mes del año el grupo de gastos dentro del Índice de Precios al Consumidor (IPC) con mayores alzas fue el de salud con 0,72 por ciento, seguido por el de alimentos con 0,52 por ciento.
"No hay ningún motivo para que los indicadores sean altos. La economía va a crecer un 3 por ciento; es malo, no hay presión de demanda. Los problemas claves son el bajo crecimiento económico y el desempleo", dijo el decano de la Economía de la Universidad Central, Diego Otero.
Durante el primer trimestre del año la inflación se ubica en 1,78 por ciento, cuando un año atrás era de 1,94 por ciento. En los últimos 12 meses a marzo de 2010 el IPC se ubica en 1,84 por ciento, cuando en igual período del 2008 era de 6,14 por ciento.
Para el decano de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional, Jorge Iván Bula, aunque el fenómeno de "El Niño" no ha tenido el impacto esperado, se alcanza a sentir su efecto en buena parte de la producción de exportación, pero debido a los inconvenientes con algunos de los países destino, la oferta se ha comercializado en el mercado interno.
El decano de la Facultad de Economía de la Universidad Javeriana, Gustavo Tobón, aseguró que aunque la inflación está controlada, se debe dar un compás de espera para ver el impacto del fenómeno de "El Niño" en los alimentos.
"No quiere llover en muchos sitios y en los que se registran precipitaciones apenas son algunos indicios, pero hasta ahora estamos dentro de las metas de inflación del Banco de la República", explicó.
El académico enfatizó en que lo importante es cumplir la meta del Emisor, fijada para este año en un rango de entre el dos y el cuatro por ciento, "porque un incremento en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) afecta a los de menos recursos".
Incremento en los precios de la papa
En marzo de 2010 en el grupo de alimentos los mayores incrementos en los precios se registraron en frutas (6,26 por ciento); hortalizas y legumbres (2,89 por ciento) y tubérculos y plátanos (1,40 por ciento).
Según la oficina de prensa de la Corporación de Abastos de Bogotá (Corabastos) con la ocurrencia de la Semana Santa, desde comienzos de marzo los niveles de abastecimiento de pescado fueron altos.
En cuanto a los productos agropecuarios, la Central de Abastos reportó que se están cumpliendo los ciclos de cosecha, sin que esto quiera decir que no se presentaron incrementos en los precios de algunos productos, como por ejemplo la papa, la arveja, la habichuela, el fríjol, la arracacha y algunas hortalizas de hoja, cuya producción se vio reducida como consecuencia de las altas temperaturas. En marzo y abril siempre hay baja oferta de ciertos productos, como es el caso de la papa cuyo precio por bulto pasó de 60.000 pesos a 80.000 pesos, lo que se reflejó en cerca de mil pesos de incremento al consumidor final.
Para abril los comerciantes de la Central de Abastos esperan que los precios de los alimentos se mantengan.