En la organización empresarial que presidía don Gilberto Uribe Echavarría, entre sus familiares y numerosos amigos, hay un inmenso pesar por la muerte de este apreciado dirigente.
Un hombre que durante toda su vida dio ejemplo de amor al trabajo y de responsabilidad social.
Como comerciante tuvo una gran visión y audicia para expandir sus actividades hacia otros países y como industrial fue innovador y creativo hasta el punto de convertir la empresa heredada de su padre, John Uribe Escobar, en una sólida organización, líder en la industria de la confección y la comercialización de textiles, hoy asociada a prestigiosas marcas de moda.
Alejado de todo tipo de reconocimientos públicos, pues siempre manejó un bajo perfil, aceptó de Fenalco la medalla como Comerciante Distinguido, orgulloso de poder contribuir al desarrollo del gremio.
A su empresa dedicó sus mejores esfuerzos, consciente del aporte que el sector de la confección hace a la generación de empleo decente y desde su labor empresarial siempre tuvo presente sus responsabilidades con la sociedad.
A este líder del sector textil y confección se le despide con duelo en Antioquia, donde se le reconoce todo su aporte a la consolidación de esta industria.
Y entre su familia queda un inmenso vacío, pero también la enorme fortuna y el agradecimiento de haber contado con un excelente padre y abuelo, ejemplar como persona y como empresario.