Las fuerzas de seguridad españolas detuvieron a once personas, ocho de ellas colombianas, presuntamente implicadas en una red de blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico, mientras asistían al banquete de boda de uno de ellos.
La organización utilizaba empresas, en algunos casos sin actividad comercial, para el blanqueo del dinero obtenido con el tráfico de drogas y para introducir en España grandes cargamentos de narcóticos ocultos en mercancía legal, informó la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil.
La operación Jazmines se inició en julio de 2006 cuando la Agencia Británica contra el Crimen Organizado (Soca) informó de que estaba investigando, en colaboración con las autoridades colombianas, las actividades de blanqueo de capitales que pudiera estar realizando una organización dedicada al narcotráfico.
Primera fase
En una primera fase del operativo de la Guardia Civil y la Policía, que concluyó el 31 de octubre de 2007 con la detención de cuatro personas y la intervención de 250 kilos de cocaína, se consiguió desmantelar una red que almacenaba y distribuía importantes cantidades de droga desde Madrid al resto de España.
Una vez localizados algunos de los presuntos integrantes de esta organización, la Guardia Civil y la Policía establecieron un dispositivo para determinar los puntos de residencia, así como aquellos donde podrían llevar a cabo sus actividades ilícitas.
En Madrid y Guadalajara
Fueron halladas varias viviendas en los que se hicieron registros en Madrid, dos en localidades de la región madrileña y otro en la vecina provincia de Guadalajara.
En dichos allanamientos se incautaron 33.500 euros, un revolver, 10 vehículos y numerosa documentación.
Paralelamente, las autoridades colombianas abrieron una investigación que condujo a la detención en el país de otras cuatro personas.
En total, la operación Jazmines, que permitió descubrir la existencia de un entramado financiero que invertía los beneficios obtenidos de la venta de la droga, fueron detenidas 30 personas.