Con dolor de cabeza debió haber salido este domingo del Pascual Guerrero el nuevo técnico azucarero, Rubén Darío Insúa.
El entrenador argentino, que presenció desde uno de los palcos el encuentro ante el Quindío, tuvo que haber detectado las enormes falencias de su nuevo equipo, lo que ha tenido al Cali postrado en gran parte del torneo y lo que en muchos pasajes del encuentro de este domingo comprometió el resultado final.
El Cali fue un equipo liviano, sin peso y sin jerarquía; en ataque, lo único rescatable fue el oportunismo del uruguayo Gustavo Biscayzacú, quien aprovechó una de las poquísimas opciones de gol para definir el partido.
Bastante trabajo le espera a Insúa para recuperar la mística del equipo, para motivar a jugadores que andan en un precario momento, y para buscar el fútbol que hace rato abandonó a los azucareros.
El Cali la pasó tan mal, especialmente en los últimos minutos, que el médico Jaime Albarracín tuvo que meterse al terreno de juego para frenar uno de los peligrosos avances del Quindío.
El partido resultó más bien discreto y con pocas opciones de gol. El Cali, además de no tener orden, cometió el error de conducir demasiado el balón y eso facilitó el rearme defensivo del Quindío.
Arrancando el juego, el visitante pudo abrir la pizarra con una pifia de Mera que Hamilton Ricard no supo aprovechar.
En el segundo tiempo
Cuando iban 15 minutos, el panameño Yairo Yau mandó un centro al segundo palo y allí llegó el más bajito del Cali, Gustavo Biscayzacú, para ganar en el cabezazo y poner el 1-0.
Quindío adelantó las líneas y presionó al Cali, acariciando el empate con un zurdazo del uruguayo Martín Morales que dio en uno de los verticales.
Con esa ajustada victoria y con la mirada de su nuevo técnico, que tuvo que salir preocupado, el local consiguió tres puntos que lo van sacando del atolladero.
García se recupera
Holmes García, del Quindío, perdió el conocimiento al sufrir un fuerte golpe en la nuca cuando saltó a disputar el balón con el defensor Germán Mera poco antes del final del partido. Un médico de la Cruz Roja le colocó un cuello ortopédico y el jugador fue retirado en camilla de la cancha del estadio caleño Pascual Guerrero.
El futbolista sufrió convulsiones, pero luego de unos minutos recuperó el conocimiento.
"Holmes tuvo dificultades para respirar y es sometido a una serie de exámenes para establecer su condición", indicó el médico del Quindío Jaime Pinzón a los periodistas.
Otro médico, Víctor Hugo Tovar, precisó más tarde que García recuperó el conocimiento y la movilidad, estaba en condición estable y fuera de peligro y seguiría en observación en la Clínica Imbanaco de Cali.