Trabajan casi un poco en secreto. Sus resultados muchos los aprecian y admiran en esta época del año, cuando más de 200 carros de otras épocas salen a la calle en el desfile más importante de autos antiguos y clásicos en el país.
Pero el cómo se llega al resultado de preservar muchas de esas historias rodantes que cuentan la evolución de una industria que es importante por lo que mueve en dinero y representa en la cultura no es siempre claro. Los restauradores, un poco como en las logias de la edad media, transmiten esos conocimientos entre unos pocos porque no todos tienen la paciencia y el cariño necesario para trabajar por meses en un proyecto de traer de nuevo al a vida un carro viejo.
Pero por unos días esos secretos de la restauración se revelaran. Las firmas Vehículos del Camino y el centro Comercial Premium Plaza se dieron a la tarea adelantar el proceso de restauración de un Mustang Convertible GT 1966, en vivo durante las próximas tres semanas. Con vista al público y durante varias horas en el día, un equipo especializado mostrará el paso a paso de la recuperación de uno de los vehículos más representativos de la industria automotriz americana, y uno de los más apetecidos por coleccionistas y aficionados.
Abandonado y resucitado
Andrés Ospina, gerente del taller Autech, y especializado en la restauración de automóviles antiguos y clásicos cuenta que este modelo, junto con los primeros vehículos producidos, que vieron la luz a mediados de 1964 y durante 1965 son los que más aprecian los conocedores.
En el caso específico del carro que se estará restaurando durante estos días, su rescate de un patio casero en el que estaba al sol y al agua en el estado de Minnesota, se dio gracias a un coleccionista paisa que a través de la plataforma E Bay se enteró de la venta del carro, y lo adquirió.
"Realmente aunque aparentemente estaba en buen estado, no fue mucho lo que se pudo rescatar. De hecho cuando se abrieron las puertas por primera vez al recogerlo, el carro se partió".
Esto da una dimensión de lo que implicaba el reto de volver a poner en funcionamiento este modelo.
Así, con sus puertas soldadas para evitar que se desarmara más en el camino, el carro se embarcó y llegó a finalmente a Medellín.
Ya en el taller, en Medellín, la tarea implica preparar la lista de repuestos necesarios. Como son pocas las piezas que se puede usar del rescatado, muchas de esas partes se deben mandar a pedir a fabricantes que tienen los moldes originales, especialmente en Estados Unidos. "Hay toda una industria para este abastecimiento", señala Andrés.
Ahora en el centro comercial las piezas y partes están dispuestas sobre el piso para iniciar su montaje.
Pero, el corazón, el motor, sí se rescató. Su propulsor, un V8 de 220 caballos y 4.700 centímetros cúbicos, alimentará nuevamente, como en sus primeros años, la potencia de este ícono de la calle.
Eso sí, antes de poder comenzar a circular por las vías de la ciudad, el carro deberá pasar por un riguroso examen para poder calificarse como un verdadero auto antiguo.
Su originalidad se medirá en una escala puntuable con un máximo de 100. "Yo creo que este carro puede llegar a 95 o 97 puntos".
Solo no se castigan aspectos que mejoren la seguridad del automotor, frente a su concepto de fábrica.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8