Pasan y pasan las hojas en el calendario de un país estancado: con vías de hace 30 años; con una educación sin identidad nacional; con un sistema de salud que se ufana de aumentar la cobertura, pero oculta los asesinatos por negligencia y con un sistema judicial en el que nadie cree.
De un país que intenta parecer moderno llenando los colegios, las oficinas, los consultorios y hasta las calles y carreteras de aparatos tecnológicos, pero que no logra superar su mentalidad premoderna: la gente sigue jactándose de ser "blanca" (sin entender que todos somos mestizos); las minorías étnicas siguen siendo humilladas y excluidas; las mujeres siguen siendo violentadas; los parámetros sociales siguen siendo que "no sea gorda", que se vista con ropa de marca o que tenga un "carrazo"; quien llega a un puesto público piensa en la gran tajada de la que sacará beneficio, cada vez son menos los que pretenden ayudar a la comunidad.
El futuro depende de que seamos capaces de cambiar esa mentalidad. El país está estancado en el tercer mundo porque tenemos mentalidad tercermundista. Y la mentalidad que nos saca del atolladero es la que tiene claro que el desarrollo no se mide con indicadores clásicos como el ingreso, sino que debe medirse en términos de las capacidades que pueden desplegar las personas, como dice la filósofa estadounidense Martha Nussbaum.
Por eso a partir de mañana, (es decir, cada mañana), la familia y la escuela (el sistema que va del jardín al doctorado) tienen que enfatizar en la formación de seres humanos capaces de desplegar todo su potencial al servicio de una humanidad más humana, que entienda que solo tenemos esta oportunidad sobre la Tierra para hacer de este un mundo mejor.
Eso, indefectiblemente, está en las manos de cada uno: solo yo puedo hacer, del mundo que me rodea, un mundo mejor. La clave está en "lo que me rodea" porque ahí están "los otros" y es con ellos con que se hace un mundo mejor.
Esta consigna solo se logra en la familia y se refuerza en el sistema educativo. Y los medios de información pueden ayudar enormemente.
Es un buen reto a partir de mañana. Cómo educar personas que tengan completamente claro que el desarrollo de sus capacidades solo tiene sentido en la medida en que con ellas se cultive un mundo mejor, donde no solo están ellas sino todos los que la rodean.
Solo salimos del estancamiento cuando nuestra mentalidad migre, del "estar bien yo" hacia el "estar bien todos".
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8