Ferran Torres, el nuevo Iniesta
En un deporte pasional como el fútbol se puede pasar de villano a héroes en segundos. El delantero valenciano Ferran Torres, criticado por la prensa ibérica porque no siempre tiene claridad en la definición, terminó anotando, en Nueva York, el gol que lo metió para siempre en el olimpo de la historia del fútbol español.
Torres, de 26 años, solo marcó un gol en el Mundial de Norteamérica, en el que disputó los 8 partidos que tuvo España. Aunque empezó siendo titular, en el juego ante Cabo Verde, con el paso de los juegos perdió el puesto con Mikel Oyarzabal, que anotó 5 de los 14 tantos que celebró “La Furia Roja” en el torneo.
Sin embargo, quiso el destino que Torres, quien juega para el Barcelona, anotara, al minuto 106 del partido, en el segundo tiempo extra, el tanto que llevó a los españoles a conseguir su nueva gesta y que, además, recordó a muchos aquel que en Johannesburgo, Sudáfrica, hizo, hace 16 años, Andrés Iniesta.
El exfutbolista, que se retiró a finales de 2024, cuando tenía 40 años, fue uno de los hombres que más celebró el gol que marcó Torres en Nueva York. Andrés, quien había hecho el gol que, hasta hoy, era considerado el más importante de la historia del fútbol español, estaba en el palco del MetLife junto a Iker Casillas, Xavi Hernández, Carles Puyol, Sergio Ramos, entre otros campeones del mundo en 2010 que se abrazaron, como locos, después de que el balón entró en el arco defendido por Emiliano Martínez.
Con ese gol, España igualó la línea de Francia y Uruguay, como los equipos que han ganado dos copas del mundo: dejaron atrás a Inglaterra, que aún ostenta en solitario el título que consiguió en 1966, cuando ganó el torneo en el que fue anfitrión.
Además, con esa anotación, Ferran Torres se quitó para siempre la capa de “villano” y se convirtió, como Iniesta, en un héroe español. “Creo que al final el gol no solo fue mío, sino que fue de 47 millones de personas. El destino estaba hecho para que ganaramos, lejos de nuestra gente, pero les hemos dado esa alegría a nuestra adición”, aseguró el futbolista.
Rodrigo Hernández, el dueño de la alegría española
En los 96 años que han pasado desde que se jugó la primera Copa del Mundo en Uruguay, pocos hombres han logrado tocar, con sus manos desnudas, el trofeo que le entregan al campeón del Mundial.
Por normativa de la Fifa, solo quienes ganan el torneo pueden alzar a mano limpia, el galardón diseñado por el artista italiano Silvio Gazzaniga en un taller de Milán, Italia, en 1973, que fue utilizado por primera vez para premiar al campeón del Mundial de 1974, cuando se reemplazó al Jules Rimet, que terminó siendo propiedad de Brasil después de que ganaran en México 70 por tercera vez.
El resto de “mortales” deben utilizar guantes para tocar el trofeo, hecho en oro macizo de 18 quilates, que apenas pesa 6,175 kilogramos; o, en caso dado, tienen que conformarse apenas con mirarlo. El volante español Rodrigo Hernández, nacido en Madrid hace 30 años, fue el primer español que tuvo el honor, en el estadio de Nueva York, de tener el trofeo en sus manos.
Rodri, quien terminó como el futbolista que más pases dio durante el torneo (superó los 700), fue el capitán de España en esta Copa del Mundo en la que fue elegido como mejor jugador. El hombre, de 1,90 metros de estatura y juego tranquilo, equilibrado, recibió ese galardón por parte de la Fifa después de que terminó el encuentro final, en el que su selección fue muy superior.
Durante el partido España pasó por encima de Argentina. Los datos así lo indican. El cuadro europeo, que tuvo una plantilla que promediaba los 26,73 años, pateó 20 veces al arco argentino. De ellos, 11 requirieron la intervención de Emiliano Martínez. Los españoles, además, tuvieron el 60% de la posesión de la pelota y concretaron 803 pases. El elenco ibérico, además, anotó un par de goles más que no sumaron: el primero, marcado por Nico Williams, fue anulado por una falta de Merino sobre Nicolás Otamendi; mientras que el otro lo marcó Ferran Torres, pero estaba en fuera de lugar.
Al final, el equipo español, con aún parado Donald Trump en la tarima donde entregaron el trofeo al campeón, levantó el título que tanto habían anhelado. Luego, sonó la canción “¡Y viva España!” que Manolo Escobar volvió famosa en 1973 que dice: “la gente canta con ardor/ ¡Que Viva España!/ La vida tiene otro sabor/Y España es la mejor”.
España, ¿el mejor campeón de la historia de los mundiales?
La Selección de España de Luis de La Fuente demostró que es uno de los mejores equipos del mundo. El equipo español, que también es vigente campeón de la Eurocopa, solo recibió un gol en los 8 partidos que disputó en este mundial: se lo marcó Bélgica, de cabeza, en cuartos de final.
Con eso, se convirtió en la Selección que logró levantar el título mundial con menos goles encajados en la historia: superó los 2 que recibió Francia en 1998. Además, se convirtió en el segundo equipo que logró quedar campeón sin perder ningún partido: se sumó a Italia, que lo hizo en Francia 1938 y España 1982.
Los números que hizo España, el fútbol que mostró, y el calibre del rival que venció, fueron el cierre perfecto para la utopía mundialista, que durante un mes puso un balón como el centro del mundo y terminó con el planeta entero viendo a España ser campeón.