A menos de 15 días para que los colombianos acudan a las urnas a elegir al próximo presidente, se conocen algunas propuestas de los candidatos en seguridad, economía, vivienda, modelo de Estado, salud y educación. Pese a esto, sus programas tendrían falencias para una población importante: la niñez.
Así lo reveló la coalición NiñezYa, que está conformada por 200 organizaciones y redes de la sociedad civil que trabajan en el territorio nacional para garantizar los derechos de la infancia y la adolescencia.
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Para esta entidad, los programas de gobierno de los actuales candidatos presidenciales presentan vacíos profundos y deudas históricas en temas fundamentales para el desarrollo de los niños, niñas y adolescentes en Colombia. Aunque reconocen que se registran avances en propuestas de cobertura educativa, nutrición y subsidios, hay deficiencias críticas en otros aspectos importantes.
¿Qué deudas tienen los planes de los candidatos a la presidencia sobre la niñez?
NiñezYa ha enfatizado que una de las deudas más graves es la falta de acciones explícitas y contundentes para enfrentar el impacto del conflicto en la infancia.
Advierten sobre el reclutamiento y el desplazamiento, que los programas de los aspirantes al primer cargo del país no abordan con suficiente fuerza el hecho de que cada 20 horas un menor es reclutado y cada 24 horas 80 son víctimas de desplazamiento forzado.
La red indicó que los programas no proponen estrategias claras para garantizar una crianza libre de castigos físicos o humillantes, a pesar de que 217 menores son violentados diariamente en el país. La justicia restaurativa que consiste en el fortalecimiento del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes (SRPA) es otro tema ausente en los programas.
Respecto al derecho de los niños al juego y la participación, NiñezYa ha encontrado que el juego no es tratado como un derecho fundamental, ignorando que el 43% de los niños en Colombia juegan una hora o menos al día y el 60% carece de parques cercanos adecuados.
En cuanto a la salud y la educación integral, aunque se propone ampliar coberturas, en cuanto a las zonas rurales y los municipios PDET creados luego del acuerdo de paz en el 2016, no hay prioridad sobre la universalización de la educación preescolar (prejardín, jardín y transición). Tampoco mencionan presupuesto ni planes para ejecutar la política de Educación en Emergencias, necesaria para evitar que 20 menores al día dejen la escuela por la violencia criminal.
Asimismo, los candidatos omiten acciones específicas sobre la lactancia materna, el monitoreo nutricional y la prevención de la mortalidad infantil y materna.
NiñezYa ha sostenido que en el país existe una deuda financiera estructural debido a que Colombia solo invierte el 0,83% del PIB en la niñez, cuando se requiere un incremento adicional del 2,36% anual hasta el 2030 para cumplir con las políticas de primera infancia y adolescencia. Bajo este escenario, la entidad menciona que las propuestas actuales carecen, en su mayoría, de metas ambiciosas respaldadas por presupuestos e indicadores claros que permitan saldar estas deudas.
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