Cada noche el rostro del sacerdote Diego Jaramillo aparece en millones de hogares colombianos con “El Minuto de Dios”, uno de los programas televisivos más antiguos del mundo, con más de 60 años al aire, y con el que se ha levantado una poderosa fundación de ayuda a los más necesitados.
A las siete en punto los principales canales interrumpen su programación trufada de telenovelas, farándula y noticiarios para ofrecer una breve reflexión espiritual que con los años ha ayudado a erigir el imperio que es hoy “El Minuto de Dios”, una obra social que cuenta con museos, universidades y hasta barrios en varias ciudades del país.
Solo en el barrio que la entidad creó en Bogotá hace décadas hay centenares de estudiantes en colegios de primaria y bachillerato,...