La polémica se repite cada año en el Valle de Aburrá. Mientras que en ocho municipios del Área Metropolitana se prohibe la fabricación, venta y uso de pólvora e incluso juegos pirotécnicos, La Estrella y Caldas lo permiten.
Pero este año, ambas administraciones aseguran que la pólvora la prohibieron, así en la autopista Sur, en La Estrella, estén funcionando dos casetas para la venta de pirotécnicos.
El encargado de hacer este control en La Estrella, el inspector de policía, Rogelio Uribe, dijo que mediante el decreto 113 de 2013, la Administración prohibió la venta, fabricación y uso de pólvora detonante.
Aseguró que las polvorerías no pueden funcionar allí y si lo hacen son clandestinas.
“En La Estrella —anotó— solo se permitieron dos expendios de pirotécnicos en cumplimiento de la Ley 670 de 2001 y lo están haciendo las dos únicas familias de tradición polvorera que aún quedan.
En Caldas, el secretario de Gobierno, Rodrigo Sánchez, dijo que expidieron un decreto en el cual reglamentan la fabricación y el expendio de juegos pirotécnicos que no sean fabricados con fósforo blanco o pólvora detonante y ello se hizo en cumplimiento de un fallo de tutela que amparó el derecho al trabajo de los polvoreros del municipio.
“Ninguna persona se acogió al decreto, entonces no hay casetas autorizadas, por eso hasta el fin de semana ya la Policía había decomisado una tonelada y media de pólvora en Caldas”.
Facultades de los alcaldes
El director del Área Metropolitana, Hernán Elejalde, informó que aunque los alcaldes son los que tienen facultades sobre el control de la pólvora, en el Valle de Aburrá se formó una red en la cual se hizo un pacto entre los mandatarios para prohibir la pólvora, pero La Estrella y Caldas dijeron que por su tradición iban a empezar a regularla.
“La Estrella nos dijo que les quedan dos familias que distribuyen pirotecnia y a ellas les asignaron los puestos y en Caldas quedan tres”.
Rubén Ramírez, dueño de una de las casetas en La Estrella, aseguró que allí solo venden juegos pirotécnicos permitidos por la ley colombiana.
“Por qué todos los ojos están sobre La Estrella y nadie dice nada de los más de 2.500 expendios de voladores, tacos y verdaderas bombas, que tiene Medellín en los barrios. Por qué no les decomisan esa pólvora que sí es peligrosa. En La Estrella no fabricamos pólvora, distribuimos juegos pirotécnicos importados y hechos por empresas legales”, aseveró.
Carlos Carvajal, vocero de la Federación Nacional de Pirotécnicos, Fenalpi, dijo que los alcaldes del Aburrá los están satanizando y les están violando sus derechos y leyes que les autorizan su trabajo al impedir que hasta los juegos pirotécnicos se comercialicen.
Reconoció que aunque ellos dictan cursos hace 15 años, como federación “no podemos decir quién es experto en pirotecnia”. “Como estamos cumpliendo nuestros deberes, también vamos a exigir nuestros derechos y lo haremos enérgicamente”, concluyó.