Las preocupaciones sobre la seguridad en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro se han convertido en un problema para los deportistas que llegaron a Brasil para competir en tiro.
Horas después de aterrizar en la ciudad, el neocelandés Ryan Taylor, que participará de sus terceros Juegos, dijo que tendrá que pasar otro día antes de recuperar el rifle con el que va a competir en la prueba de 50 metros.
“En el aeropuerto nos sacaron nuestros rifles. Es un problema al que hay que acostumbrarse”, dijo Taylor, de 36 años y quien trabaja en la construcción cuando no compite.
“Nos los van a entregar en el polígono. Obviamente uno no puede andar con esas cosas en la Villa Olímpica” agregó con una sonrisa, mostrándose confiado en que recuperará su equipo, con retrasos pero sin inconvenientes.
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